El pequeño pueblo de Cuenca que fue «la aldea de los millonarios»

Sus vecinos tenían una gran riqueza, pero la década de 1960 marcó el inicio de su declive

Escondido en la comarca de La Alcarria conquense, a apenas 10 kilómetros de Huete, se encuentra Carrascosilla, un rincón que parece detenido en el tiempo. Este pequeño pueblo, hoy deshabitado, fue en su día famoso bajo un apodo sorprendente: «la aldea de los millonarios».

Situado a 900 metros sobre el nivel del mar, Carrascosilla siempre fue una aldea dependiente del municipio de Huete. Sus calles, ahora silenciosas y cubiertas de maleza, alguna vez resonaron con risas de niños, el trabajo de jornaleros y la vida cotidiana de una comunidad que, según la memoria popular, desbordaba prosperidad a pesar de su reducido tamaño.

El sobrenombre de «la aldea de los millonarios» surgió por la notable riqueza de sus habitantes. Muchos eran propietarios de tierras y negocios, con varios trabajadores a su cargo, y en aquella época la prosperidad rural era símbolo de respeto y estatus.

El éxodo silencioso

Sin embargo, el esplendor de Carrascosilla no duró para siempre. Como ocurrió en numerosos pueblos del interior de España, la década de 1960 marcó el inicio de su declive. La falta de servicios básicos, sobre todo la electricidad, empujó a sus vecinos a buscar una vida más cómoda en Huete y otros lugares cercanos.

El abandono fue gradual pero imparable. Las casas quedaron vacías, los corrales sin animales, y el silencio empezó a apoderarse del lugar. De las aproximadamente 20 viviendas que tuvo en su apogeo, hoy solo se conservan ruinas, algunas fachadas resistiendo heroicamente el paso del tiempo.

Un lugar detenido en el tiempo

Hoy, Carrascosilla se utiliza principalmente como almacén de maquinaria agrícola y grano, y todavía lo visitan pastores con su ganado. Sin embargo, su atmósfera es fantasmal, con casas derruidas, caminos solitarios y el murmullo del arroyo Onorio, que componen un paisaje tan melancólico como hermoso.

Como muchos pueblos de la España vaciada, Carrascosilla forma parte de un patrimonio etnográfico y cultural que lentamente se borra de los mapas. Su historia, pequeña pero significativa, refleja los cambios sociales y económicos que transformaron el país en el siglo XX. Aunque ya no cuente con vecinos permanentes, conserva su alma, y quien lo recorre puede leer, entre piedras caídas y caminos polvorientos, los ecos de un pasado próspero.

Para quienes deseen explorarlo, el youtuber Jaime Gumiel, con más de 140.000 suscriptores, publicó recientemente un vídeo mostrando los restos y secretos de este enigmático lugar.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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