El Carnaval Infantil de Tarancón se llenó esta tarde de ritmo, color y mucha nostalgia con un desfile muy especial: un viaje directo a los inolvidables Años 60. La invitación se hizo realidad y, desde bien temprano, muchas familias abrieron el baúl de los recuerdos para rescatar lunares, flequillos, vestidos de vuelo y camisas estampadas, vistiendo a los más peques como auténticos sesenteros.
Familias enteras se sumaron al desfile infantil-familiar, que convirtió las calles en una fiesta intergeneracional llena de baile, sonrisas y creatividad, al compás de la mejor música de la época. Fue una tarde perfecta para compartir recuerdos, vivir la tradición y disfrutar juntos del ambiente carnavalero.
El Carnaval se transformó en un puente entre generaciones, con los niños como grandes protagonistas de una jornada cargada de ilusión. Y así, entre disfraces y buen ambiente. Te dejamos las mejores fotos.
/Fotos: Néstor Robaina/


























































































