El éxito a fuego lento de Aníbal Gómez: de sus raíces en un pueblo de Cuenca a su nueva serie en Atresmedia

Músico, actor, guionista, cómico, DJ...Aníbal encarna como pocos el espíritu “mocatriz”: modelo, cantante y actriz

Hay artistas que nacen de un casting. Otros, irrumpen desde la espuma fugaz de un fenómeno viral. Y luego está Aníbal Gómez: el chico que bailaba jotas en Villanueva de la Jara, que pinchaba en una sala del pueblo, que componía canciones divertidas entre amigos… y que hoy firma y protagoniza uno de los estrenos más singulares de Atresmedia.

En su historia no hay un golpe de suerte repentino. Hay tiempo. Hay constancia, vocación y mucho trabajo.

El espíritu «mocatriz»

Músico, actor, guionista, cómico, DJ…Aníbal encarna como pocos el espíritu “mocatriz”: modelo, cantante y actriz. El término lo convirtió en bandera junto a Carlos Areces en el universo pop y absurdo de Ojete Calor. Nació como una broma escuchada al azar y terminó siendo casi una declaración estética.

Detrás de la broma hay una verdad: su carrera nunca ha sido lineal ni monocorde, sino múltiple, híbrida y orgullosamente inclasificable. “Nada en mi profesión ha sido de la noche a la mañana”, dice con esa mezcla de ironía y verdad que atraviesa toda su carrera. Y quizá ahí esté la clave: en la perseverancia tranquila del que nunca dejó de crear.

En sus inicios estaban los conciertos para 20 o 30 personas. “Eso el día que lo petábamos”, recuerda entre risas. Hoy el dúo sigue llenando salas y sumando generaciones. Pero la palabra éxito le incomoda. Se define como “currante”. Como alguien que sigue teniendo “trabajo de lo suyo».

Foto: Aníbal Gómez / Ricardo León

Y “lo suyo” no cabe en una sola disciplina. La música convive con la interpretación; la escritura dialoga con el escenario. Su proyecto personal, Ruido Paraíso, poco tiene que ver con el universo festivo de Ojete Calor, pero todo nace del mismo lugar: la necesidad de crear. No hay conflicto entre facetas. Hay coherencia. “Es lo que me ha ido pidiendo el cuerpo”, explica. Y él simplemente ha sabido escuchar.

Si tuviera que elegir, lo admite sin titubeos, se queda con dos territorios que, en el fondo, se tocan: actor y músico. Porque, como él mismo sugiere, interpretar un personaje sobre un escenario o construir uno dentro de una canción no están tan lejos como parecen.

Su popularidad, dice, es “media, discreta”. Puede caminar por la calle sin que le asedien. Pero también puede presumir de algo más difícil: continuidad. De no ser “el típico caso de alguien que tiene mucho éxito un año y luego todo el mundo se olvida”.

Rafaela y el riesgo: una serie «fuera de la norma«

Ahora, el foco apunta a «Rafaela y su loco mundo«, su nueva serie estrenada el 15 de febrero en Atresplayer, la plataforma del grupo Atresmedia. Aníbal aquí también hace de «mocatriz». No solo ha creado la serie, también la interpreta.

La historia nació como libro juvenil, impulsado por la editorial FanReaders, y fue el presentador Arturo Valls quien vio el potencial televisivo. “Me dijo: ‘Creo que podríamos hacer una serie con esto’. Y yo le contesté: ‘¿De dibujos animados?’ Y me dijo: ‘No, con personajes reales’”.

Foto: Aníbal Gómez / Ricardo León

El resultado es una ficción colorida, fantástica y aparentemente naïf, pero atravesada por humor negro y capas de lectura. “Es la serie que a mí me gustaría ver. Puede parecer muy colorida, pero luego puede ser muy retorcida”. La apuesta era arriesgada. “Atresmedia ha sido muy valiente porque ha apostado por una serie de la cual no hay ahora muchos referentes en otras plataformas, por no decir ninguno”.

Las primeras críticas son positivas. La serie ya se ha situado entre lo más visto en la plataforma. Pero más allá de rankings, lo que emociona al creador es haber levantado una historia propia en un momento especialmente complejo para la ficción.

Villanueva de la Jara: no es una anécdota, es el origen

Villanueva de la Jara no es un dato pintoresco en su biografía. Es hogar y es presente. «Es el sitio donde empecé casi todo: mis primeros grupos musicales, mis primeros cortos con amigos, donde empecé a pinchar… Incluso muchas canciones de Ojete Calor las hemos compuesto desde La Jara”, reconoce.

No hay nostalgia impostada. Hay pertenencia. “Para mí La Jara no es una anécdota de ‘yo tengo un pueblo’. Es que yo vivo en mi pueblo”, la frase no suena a eslogan, sino a convicción. Se siente, ante todo, jareño. Esa identidad rural no aparece en su obra como caricatura. Aparece como mirada: “El ser del pueblo es como una especie de plus añadido. Te ofrece una visión extra de la vida, un propio humor. Es como pertenecer a una tribu extra”.

En su serie, en sus letras, en sus diálogos, se filtran maneras de hablar, cadencias, ironías manchegas…No como chiste fácil, sino como ADN. Su costumbre favorita es la hoguera familiar de Santa Teresa, cada 14 de octubre. Y también esa escena sencilla de salir al fresco cuando cae la tarde. Conversar sin prisa. Dejar que el tiempo pase.

Foto: Aníbal Gómez / Ricardo León

Quizá ahí esté la metáfora perfecta de su carrera: alguien a quien le gustaba salir al fresco en un pueblo de la Manchuela y terminó construyendo mundos fantásticos en forma de melodías y ahora en humor gráfico en una gran plataforma nacional, pero sin renunciar a sus raíces que son la base de todo.

Mientras la gira de Ojete Calor continúa sumando fechas y escribe el guion de una película —además de otro proyecto del que no puede hablar—, Aníbal Gómez insiste en lo mismo: trabajar. “No puedo dejar de lado haber conseguido hacer una serie propia… Pero yo sigo teniendo el trabajo de lo mío”.

En una industria de fogonazos y olvidos rápidos, su trayectoria es lo contrario: escalonada, persistente, hecha a fuego lento. Como las hogueras de octubre de su pueblo.

Y mientras en las pantallas nacionales se estrenan sus historias, en «La Jara» sigue siendo el vecino de siempre. Quizá no haya una gran épica en eso. Pero sí algo más entrañable y más hermoso: la fidelidad a lo que uno es.

Alba Soledad Moya

Natural de Cuenca. Graduada en Periodismo por la UCLM. Experiencia en medios de comunicación como CMM o La Sexta.
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