Cuenca se rinde al concierto inaugural de la Cuaresma 2026

La Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva de Salteras llena el Auditorio José Luis Perales en una velada de gran nivel musical y profundo sentimiento cofrade

Cuenca dio este sábado 21 de febrero el pistoletazo de salida a la Cuaresma 2026 con uno de los actos más esperados de su calendario cofrade: el Concierto de Inicio de la Cuaresma, celebrado con el cartel de entradas agotadas en el Teatro Auditorio José Luis Perales. La histórica Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora de la Oliva de Salteras fue la encargada de protagonizar una noche inolvidable para el público conquense.

El concierto, que dio comienzo puntualmente a las 20:00 horas, reunió sobre el escenario a 85 músicos que evidenciaron desde los primeros compases el excelente momento artístico que atraviesa la formación sevillana. Bajo la dirección de Peña Rubio, la banda ofreció un repertorio cuidadosamente seleccionado, combinando marchas de gran calado cofrade con obras especialmente significativas para la ciudad de Cuenca.

Tal y como había adelantado su director, el público se encontró con un programa equilibrado y muy meditado, en el que cada marcha ocupó un lugar concreto dentro del discurso musical del concierto. La solidez sonora, el equilibrio entre secciones y la sensibilidad interpretativa marcaron una actuación que fue creciendo en intensidad a medida que avanzaba la velada.

El programa se estructuró en dos partes claramente diferenciadas. En la primera, sonaron marchas como La Esperanza de Jesús Joaquín Espinosa, La Rosa de San Lorenzo, compuesta por el propio José Peña Rubio, o Entre Banzos de Juan Carlos Aguilar. En este primer bloque destacó especialmente la presencia del compositor José Alberto Pina, del que se interpretaron Crucifixus y Promesa, esta última estrenada por primera vez en Cuenca y dirigida por el propio autor, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos y aplaudidos de la noche.

Tras el descanso, la segunda parte mantuvo el alto nivel artístico con marchas como Tulipas del Cielo de José Mencías Sanglada, Siempre Macarena de José León Alapont y Dios te salve, Rocío de Manuel Jesús Castro. El tramo final del concierto estuvo marcado por la emoción con La misión de la Esperanza de Rubén Jordán Flores y la solemne interpretación de Jerusalén de José Vélez García, que puso el broche de oro a una velada memorable.

El público, que llenaba por completo el auditorio, mantuvo un respetuoso silencio durante las interpretaciones y respondió con prolongados aplausos tras cada obra, culminando el concierto con una ovación final en pie. Con esta cita musical, Cuenca abre oficialmente la Cuaresma 2026, iniciando el camino hacia la Semana Santa al compás de la mejor música procesional.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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