El REBI Cuenca roza la hazaña en Logroño pero cae en un final cruel

Perdieron por 32-31

El REBI Cuenca volvió a quedarse a un paso de puntuar lejos de casa. En la pista del segundo clasificado —impecable como local hasta la fecha—, el equipo conquense acarició el empate, pero terminó perdiendo por 32-31 en un desenlace tan cruel como improbable: tras igualar Toth a falta de cuatro segundos, Aitor García decidió el choque con un lanzamiento desde el centro del campo, aprovechando una salida rápida después de que la pelota quedara franca para el guardameta local.

La secuencia final resumió una noche de detalles y mala fortuna. Con 31-30 en contra después de que Cadarso transformara un siete metros, Cuenca atacó con siete y encontró el empate (31-31) en las manos de Toth cuando apenas quedaban cuatro segundos. Sin tiempo para más, Logroño sacó de centro con velocidad: el balón terminó en poder del portero, que pudo armar el pase en largo a Aitor García. El pivote no lo dudó y, desde el centro, mandó la redonda a la red en la última acción.

REBI Cuenca en Logroño/Foto de Javier Álava

Hasta llegar ahí, el partido fue un pulso de alternativas y oportunidades perdidas para abrir brecha. El arranque estuvo marcado por las dos exclusiones tempranas de Perbela, aunque Cuenca supo competir pese al castigo: se adelantó 6-8 en el minuto 12 e incluso tuvo opción de abrir renta de tres. Sin embargo, Logroño se sostuvo a través de transiciones y castigos a las pérdidas. En el 14’, Lombardi firmó el 9-9 tras una pérdida visitante y contraataque, y aunque Tavares respondió con un “zapatazo” para el 9-11 (16’), el duelo volvió a igualarse en el 19’ (11-11) de nuevo con Lombardi, tras dos ocasiones del REBI para escaparse.

En el tramo final del primer acto, Cuenca encontró premio a su insistencia: Juanpe puso el 13-15 (28’) después de un robo de Toth, que se desquitaba tras haber fallado previamente un siete metros. El descanso llegó con 14-15 y la sensación de que el REBI estaba, por fin, ante una opción real de “rascar” a domicilio.

Segunda parte de altibajos

La segunda parte arrancó con el 15-15 de Pergel, aprovechando superioridad numérica, y con un problema que se repitió: un mal cambio derivó en nueva exclusión cuando el marcador estaba 15-16, una losa que ya ha penalizado al equipo en varios partidos esta temporada. Aun así, el REBI se rehízo. Perbela volvió a aparecer para el 16-18 (34’) y Arguillas encadenó dos paradas seguidas en seis metros, sosteniendo el momento visitante.

Dani Arguillas/Foto de Javier Álava

Pero Logroño no se descompuso. En el 37’, Miguel Martínez colocó el 19-19 tras otra oportunidad desperdiciada por Cuenca para marcharse de tres. Y en el 38’ llegó una acción polémica: la tarjeta azul a Gándara, considerada injusta por cómo se aprecia la jugada en imágenes. A partir de ahí, el choque entró en fase de máxima tensión. Cadarso puso el 21-20 (41’) y Pergel amplió a 22-20 (42’) justo cuando Cuenca volvía a apostar por el ataque de siete. Miguel Preciado estiró la renta al 23-20 (43’) y, con 24-21, Cuenca pidió su tercer tiempo muerto, movió ficha en la portería y dio entrada a Tonicher.

Final de infarto

El tramo decisivo fue un intercambio constante. En el 53’, Cancio evitó el empate en un lanzamiento de Fede tras una parada previa de Tonicher, antes del tiempo muerto de Velasco. Un minuto después, Lima firmó el 27-27 desde los siete metros tras una acción provocada por Fede Pizarro. El REBI tuvo balón con 28-28 y un Logroño en inferioridad, pero una nueva pérdida cortó el impulso. La igualdad se mantuvo hasta el 30-30, y Logroño paró el partido a falta de 30 segundos. Ahí se encadenó el carrusel final: 31-30 de siete metros, 31-31 de Toth con cuatro segundos, saque rápido y el latigazo de Aitor García desde el centro.

Cuenca se vuelve de Logroño con la sensación amarga de haber estado muy cerca de su primer punto lejos de casa y, al mismo tiempo, con la confirmación de que compite de tú a tú ante los grandes. Le faltó, una vez más, convertir sus momentos favorables en una ventaja definitiva. Y el destino, esta vez, le reservó un final que cuesta explicar sin recurrir a una palabra: crueldad.

Ahora solo les queda centrarse en el próximo viernes, donde tendrán una nueva final recibiendo a Puente Genil en El Sargal.

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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