No es un artista cualquiera: cartelista y concejal en un pueblo de Cuenca

El cartel del Carnaval lleva la firma de José Manuel, que no solo pone color a la fiesta sino que es concejal del equipo de gobierno de El Provencio

Con febrero llega una de las fechas más señaladas del calendario festivo: el Carnaval. Una celebración en la que la creatividad y la destreza toman las calles, llenando de color y alegría los municipios de la provincia. Algunos cuentan con una tradición más arraigada; otros mantienen la esencia popular de toda la vida. En todos ellos, los vecinos se convierten en protagonistas de una cita que combina sátira, identidad y convivencia.

Los disfraces son el elemento más visible de la festividad, pero cada año hay otro símbolo que marca el inicio de la cuenta atrás: el cartel anunciador. Esa imagen que condensa el espíritu de la celebración y que, en muchos casos, suele encargarse a artistas locales o a personas estrechamente vinculadas al mundo cultural y festivo.

En El Provencio, sin embargo, el cartel de este año tiene una particularidad poco habitual. La imagen que anunciará el Carnaval 2026 lleva la firma de José Manuel, concejal del equipo de gobierno municipal y responsable de áreas como Patrimonio y Turismo. No es la primera vez que asume esta tarea, pero sí un detalle que llama la atención: la persona encargada de gestionar parte de la vida cultural del municipio es también quien la ilustra.

La elección no responde a un concurso ni a un encargo externo. Surge, según explica, de forma natural, después de que en la última década haya firmado la mayoría de los carteles de los principales eventos locales, consolidando una línea gráfica reconocible para el municipio.

“El concejal de Festejos me llamó directamente y me pidió que hiciera el cartel, como ya ocurrió el año pasado”, señala en una conversación con El Digital de Cuenca.

Una imagen reconocible para el municipio

Desde su llegada al Ayuntamiento, el diseño de carteles ha seguido una línea común, muy vinculada al lenguaje del cómic, disciplina en la que desarrolla su carrera profesional. El objetivo, explica, “es una manera de mezclar las tradiciones que tenemos, de potenciar esa imagen y de crear una imagen del Provencio que vaya más o menos acorde en todo lo que se vaya haciendo” y proyectar una identidad reconocible dentro y fuera de la provincia.

Ese planteamiento se ha aplicado de forma especial en la Feria Internacional del Cómic de El Provencio, que cumple quince ediciones con cartelería diseñada íntegramente por él, pero también en celebraciones populares y actos institucionales.

El Carnaval frente al espectáculo

En el caso del Carnaval, el enfoque ha sido deliberadamente distinto al de otros municipios con celebraciones más multitudinarias. “Aquí el Carnaval no ha sido con grandes compasas, plumas, máscaras venecianas. Aquí lo que siempre se ha potenciado y la tradición del mascarucho en la mancha ha sido precisamente eso. O sea, la gente que salía, que se ponía cualquier trapo, cualquier sallo, se rodeaba una máscara en la cara y salía a la calle”, afirma, en referencia a modelos como los de Villarrobledo o Santa Cruz de Tenerife.

Foto: Cartel de los Carnavales 2026 de El Provencio/ Ayuntamiento de El Provencio

El cartel de este año es un homenaje a la máscara callejera provenciana, el llamado “mascarucho” manchego: disfraces improvisados con ropa vieja, sacos o mantas y una máscara que permitía mantener el anonimato al salir a la calle.

Pedro Bolas y la memoria del Carnaval de El Provencio

La imagen se inspira en una tradición que se remonta, al menos, a mediados del siglo pasado. Entre las figuras más recordadas está Pedro Bolas, vecino del municipio que recorría las calles con un carro y música, siempre acompañado de la máscara tradicional, y que acabó convirtiéndose en símbolo del Carnaval local.

Aunque esta costumbre se fue perdiendo con el paso del tiempo, en los últimos años se ha recuperado, especialmente durante el entierro de la sardina, jornada en la que muchos vecinos vuelven a vestir el mascarucho tradicional.

Los colores del cartel —amarillo y negro— remiten al escudo municipal y refuerzan esa idea de identidad local.

Sencillez como mensaje

El autor subraya que el mensaje del cartel es intencionadamente sencillo. “No hace falta gastarse un dineral en un traje para disfrutar del Carnaval”, señala. La propuesta apuesta por una imagen sin ornamentos, acorde con lo que históricamente ha sido esta fiesta en el municipio.

El recibimiento, asegura, ha sido positivo. “Cuando no hay polémica en redes, normalmente es que las cosas están bien hechas”, comenta.

Una trayectoria profesional ligada al diseño

Más allá del ámbito municipal, Jorge Manuel cuenta con una trayectoria consolidada en el mundo del diseño. Se formó en la Escuela Superior de Dibujo Profesional de Madrid y ha trabajado en publicidad, cine y escenografía junto a figuras como Lina Morgan o Concha Velasco, entre otras.

Desde hace más de una década es diseñador de la marca española Berria Bikes y ha firmado diseños utilizados en competiciones internacionales, incluidos los Juegos Olímpicos de París.

Sin embargo, tras años de trabajo fuera, decidió regresar a su localidad y desarrollar allí su proyecto profesional. “Me di cuenta de que lo que me gustaba era estar en mi pueblo”, explica. En torno a 2011 instaló su empresa en El Provencio y comenzó a implicarse activamente en iniciativas culturales y deportivas, mucho antes incluso de formar parte del Ayuntamiento.

Para él, esa implicación responde a una cuestión de responsabilidad. “Cuando tienes cierta visibilidad y conoces tu tierra creo que tenemos la responsabilidad de que se conozca lo bien que se trabaja en tu pueblo o las tradiciones o poner en valor todo lo que hay aquí más que cualquier otra persona y yo desde un momento, o sea, llevo muchísimos años trabajando y apostando por la cultura, el deporte, por todo lo que se hace aquí, mucho antes de estar”, señala. Defiende que quienes viven y trabajan en el municipio son quienes mejor pueden trasladar su realidad y sus tradiciones. “A mí me gusta aportar mi pequeño grano de arena en todo lo que se haga aquí”.

Esa apuesta, añade, no es solo cultural, sino también de futuro. Con su familia asentada en el municipio, considera que fortalecer la vida cultural y social es una manera de generar oportunidades y atraer a nuevas familias. “Hay mucho de lo que disfrutar y muchas cosas que ver”, afirma, subrayando que en los últimos años la localidad ha experimentado la llegada de nuevos vecinos atraídos por las iniciativas impulsadas.

Carteles como reflejo de una época

Entre los trabajos que destaca por su dimensión social se encuentra el cartel de la coronación de la Virgen del Rosario, celebrada en 2024. El acto reunió en El Provencio a imágenes patronales de 16 o 17 municipios y congregó a unas 5.000 personas, convirtiéndose en uno de los eventos más multitudinarios celebrados recientemente en la localidad.

Para el autor, los carteles trascienden su función promocional. “Creo que dentro de muchos años la gente reconocerá que se hizo un trabajo bien enfocado, intentando que El Provencio destacara en temas culturales por encima del resto”, sostiene.

Política, implicación y desgaste

Compaginar la creación artística con la actividad política no siempre resulta sencillo. Reconoce que la exposición pública y el clima político pueden afectar al trabajo profesional, pero defiende la implicación como una obligación.

“La prioridad debería ser siempre ayudar a tu pueblo, independientemente de siglas o ideologías”, afirma. “Y yo siempre, pues, es lo que he intentado. Una vez he sabido hacerlo, otra vez me habré equivocado.

Los carnavales de El Provencio comienzan esta semana y culminarán el próximo sábado 21 de febrero con el desfile principal. Lo harán bajo una imagen que rehúye el espectáculo para reivindicar una tradición local marcada por la sencillez y la participación vecinal.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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