Este viernes 20 de febrero, las calles del barrio de San Antón de Cuenca se llenarán de fervor y emoción con la celebración del Solemne Vía Crucis de la Hermandad de Jesús Amarrado a la Columna, un evento que marca el inicio de la Cuaresma en Cuenca. La cita reunirá a cientos de fieles en torno a la emblemática imagen conocida popularmente como el «Amarrao».
La jornada comenzará con una misa de inicio de Cuaresma en la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, que será oficiada por Monseñor Yanguas, obispo de la diócesis de Cuenca. La ceremonia contará con la participación del Coro de Cámara «Alonso Lobo», que pondrá la banda sonora a este emotivo acto religioso.

Tras la misa, la imagen del Amarrao, obra del reconocido escultor conquense Luis Marco Pérez, recorrerá las calles del barrio sobre unas sencillas andas portadas a hombros por los banceros de la hermandad. A diferencia de la Semana Santa, en esta ocasión no se acompañará del sayón, que simboliza la flagelación del Señor, permitiendo que la imagen luzca en todo su recogimiento.
Durante el recorrido, la procesión hará 14 paradas donde los fieles podrán reflexionar sobre cada una de las estaciones del Vía Crucis. La lectura de las estaciones la realizarán los propios hermanos y feligreses, quienes acompañarán la procesión con velas encendidas, rezando junto al párroco de San Antón. El aroma del incienso y el golpear de las horquillas marcarán el paso del cortejo, anunciando la cercanía de la Semana Santa.
El cartel anunciador de esta edición, realizado por el maestro artesano Tomás Bux, refleja en clave surrealista la noche y la luz de los fieles que arropan al Amarrao por las calles de San Antón. Este detalle artístico pone el broche de distinción a una cita que se celebra en Cuenca desde 1998, consolidándose como un referente de la Cuaresma conquense.
La procesión del Amarrao es mucho más que una tradición religiosa: es un momento de emoción, reflexión y encuentro que une a los vecinos de San Antón y a todos los nazarenos, devotos y fieles que visitan el barrio. Este viernes 20 de febrero, Cuenca vivirá una jornada inolvidable, recordando que la Cuaresma también es un tiempo de recogimiento y esperanza.