El pasado 13 de febrero se produjo un desprendimiento parcial del muro de Ramiro de Maeztu, ubicado en el barrio de Los Moralejos de Cuenca. Afortunadamente, no hubo heridos, ya que los patios afectados estaban inutilizados.
El Ayuntamiento de Cuenca ha informado hoy en rueda de prensa que, tras el derrumbe, se ha retirado la maquinaria y el depósito de agua de la zona en la que se encuentra el desprendimiento. Además, se ha trasladado la caseta de las oficinas de la obra a unos 2 metros de distancia.

Tras una reunión técnica multidisciplinar entre la dirección de la obra, bomberos y otros agentes implicados, se ha decidido que es primordial eliminar el depósito de gas, el más cercano a la zona del desprendimiento. De momento, ya se ha vaciado ese depósito y se ha bajado la presión a otro depósito existente. «Hoy seguramente van a traer un quemador homologado de grandes dimensiones para dejarlo completamente limpio», ha afirmado Saray Portillo, portavoz municipal del equipo de gobierno.
Además, se ha reiterado que las obras previstas en la zona antes del incidente no se han reanudado.
Accesos prohibidos hasta nueva orden
El Ayuntamiento mantiene prohibido el acceso tanto a vecinos como a trabajadores hasta que no se descarge y se verifique la estabilidad del muro. La intervención se realizará con maquinaria pesada para minimizar riesgos y en colaboración con los bomberos municipales. “Desde el viernes no se han observado más desprendimientos ni aumento de grietas”, ha afirmado Portillo.
