La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores, María Magdalena y María Salomé ha iniciado la celebración de su décimo aniversario con un emotivo acto religioso y de reconocimiento celebrado en la Parroquia de San Román, primera sede canónica de la corporación. Un encuentro cargado de simbolismo, memoria y gratitud que marca el inicio de un año muy especial para la cofradía mariana.
El acto comenzó con una misa solemne, tras la cual tuvo lugar la entrega de reconocimientos a personas, hermandades e instituciones que han colaborado con la Hermandad a lo largo de estos diez años, contribuyendo de manera decisiva a que el proyecto tomara forma y pudiera integrarse plenamente en el desfile procesional del Sábado Santo y en la Semana Santa de Cuenca.
La parte musical corrió a cargo de la Asociación Musical Alfonso Octavas, que interpretó una cuidada selección de marchas procesionales, aportando solemnidad y un marcado carácter nazareno al acto. Las distinciones se fueron entregando de manera intercalada, cada dos marchas interpretadas.

El secretario de la Hermandad, Pablo Muñoz, explicó en declaraciones a El Digital de Cuenca que incluso antes de la fundación oficial de la corporación se creó la figura del hermano benefactor, con el objetivo de agradecer la ayuda de todas aquellas personas, instituciones y hermandades que apoyaron el proyecto desde sus inicios.
Reconocimiento a las hermandades fundadoras
Durante el acto se reconoció, en primer lugar, a las hermandades que colaboraron directamente en la fundación de la Hermandad, aportando ayuda económica para sufragar el trabajo del imaginero: Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, Muy Antigua y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno (del Puente), Ilustre y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna, Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto (San Antón), Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído y la Verónica, Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía.
Hermandades que hicieron posible la primera procesión
Asimismo, se distinguió a las hermandades que hicieron posible la primera salida procesional, mediante la cesión de enseres y ayuda material imprescindible: Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y de la Cruz, Venerable Hermandad del Santísimo Ecce Homo de San Miguel, Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz, Muy Ilustre y Venerable Hermandad del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, Venerable Hermandad de Nuestra Señora de la Amargura y San Juan Apóstol.

Hermanos benefactores
Del mismo modo, se entregaron distinciones a los hermanos benefactores, personas y entidades cuya aportación fue clave en los comienzos de la Hermandad: Construcciones Sarrión, Pilar Mozo (in memoriam), Ildefonso Martínez Martínez, Antonio Fernández Ferrero, Alberto Benita Lara, Jesús Javier Calvo Arribas, Manuel Millán de las Heras, quien estrenó la marcha, Marías, Rafael Murgui Quintero, Berta López, Roberto Nieva López, Adrián García Vergaz.
De manera especial, la Hermandad nombró Hermano Mayor Honorífico a Jorge Sánchez Albendea, reconociendo su papel esencial en los orígenes de la corporación y una dedicación calificada como impagable. El acto contó con la presencia de un numeroso grupo de hermanos y sirvió también como despedida de la Parroquia de San Román como sede canónica.
La siguiente cita, considerada por la Hermandad como la más especial de los actos del aniversario, tendrá lugar el 7 de marzo a las 19:30 horas, con la celebración del rosario vespertino y procesión con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores. El cortejo partirá desde la Catedral de Santa María y San Julián y finalizará en la Parroquia de San Esteban, nueva sede canónica de la Hermandad, en un recorrido y concepto procesional concebidos como homenaje a la primera procesión del Sábado Santo, cerrando así un círculo de memoria, fe y gratitud en el corazón de Cuenca.
