Después de días de máxima tensión por el desbordamiento del río Júcar, Cuenca empieza a recuperar la normalidad. Los parques, que habían permanecido cerrados desde el pasado 11 de febrero para garantizar la seguridad de vecinos y visitantes, vuelven a abrir sus puertas gracias al descenso sostenido del caudal, que se sitúa en 92,69 m³/s, según los últimos datos oficiales y a la tregua meteorológica: no hay lluvia ni viento que puedan provocar situaciones de riesgo como caídas de árboles.
Evolución del río y medidas de seguridad
El Júcar llegó el sábado a nivel rojo, superando los 240 m³/s y generando alarma en la capital conquense. Desde entonces, la situación ha mejorado: primero descendió a nivel naranja y ahora se encuentra en nivel amarillo, un umbral que permite la reapertura de los parques, aunque las autoridades insisten en mantener la prudencia.
La estación de aforo de La Toba registra 101,84 m³/s, lo que indica que el río sigue con caudal elevado pero estable. Los servicios municipales han retirado los cierres y señalizaciones de peligro, pero recomiendan no acercarse demasiado al cauce y respetar las normas de seguridad vigentes. De momento, los accesos al río permanecen cerrados.
Los conquenses en este día soleado, sin viento y con ausencia de precipitaciones recibirán esta decisión con alegría tras días marcados por la lluvia. La recuperación de los parques supone un primer paso hacia la normalidad tras días de incertidumbre y tensión por las crecidas del río.