Los viajeros que tengan previsto desplazarse entre Cuenca y Madrid este lunes 9 de febrero de 2026 deben extremar la precaución: hoy comienza la huelga convocada por los sindicatos de maquinistas y personal ferroviario de Renfe, que se prolongará hasta el miércoles 11 de febrero y está afectando de forma directa a la circulación de trenes.
La protesta, que se desarrolla desde hoy lunes hasta el miércoles, busca presionar a la compañía y al Ministerio de Transportes para alcanzar acuerdos en materia de condiciones laborales, seguridad y mejora de los servicios, en un contexto marcado por recientes incidencias en la red ferroviaria española.
Así está afectando hoy la huelga a Cuenca
Según la información facilitada por Renfe, de los 42 trenes de Alta Velocidad que circulan diariamente entre Cuenca y Madrid (21 por sentido), 8 trenes han quedado cancelados durante las jornadas de huelga, incluido este lunes:
Desde Madrid hacia Cuenca (trenes con destino Valencia o Alicante), no circulan los servicios con salida a las:
- 07:00
- 07:30
- 14:30
- 16:00
- 17:00 horas
Desde Alicante o Valencia y/o Cuenca hacia Madrid, han quedado suspendidos los trenes con salida a las:
- 10:05
- 12:03
- 16:05 horas
Se recomienda a los pasajeros con billete que revisen el estado de su tren antes de acudir a la estación, ya que pueden producirse cambios de última hora.
Impacto de la huelga a nivel nacional
En el conjunto del país, Renfe ha suprimido un total de 955 trenes durante los tres días de huelga, de los cuales 272 corresponden a servicios de Alta Velocidad y Larga Distancia. También se están viendo afectados trenes de Media Distancia y Cercanías, aunque con servicios mínimos establecidos.
La jornada de este lunes está registrando mayor afluencia en estaciones y posibles retrasos derivados de la reorganización del servicio. La compañía recomienda a los viajeros planificar con antelación, optar por cambios o devoluciones si es necesario y consultar los canales oficiales para obtener información actualizada.
Esta convocatoria se suma a una serie de paros parciales impulsados por los sindicatos ferroviarios en los últimos meses como medida de presión en las negociaciones con la empresa y el Gobierno para mejorar las condiciones laborales y reforzar la seguridad en la red.
