Denuncian un grave problema en estas viviendas de Cuenca: personas mayores pasando frío en sus propias casas

Una vecina denuncia falta de información, restricciones en la calefacción y opacidad económica en una cooperativa con 714 viviendas

Personas de edad muy avanzada están pasando frío en sus hogares dentro de la Cooperativa Ciudad Encantada sin que exista información clara sobre la situación económica de la comunidad. Una situación que, según ha podido confirmar este medio tanto por testimonios directos como sobre el terreno, no es un caso aislado, sino que afecta a más vecinos de la propia cooperativa.

Ana Isabel Herraiz Santiago

Ana Isabel Herraiz Santiago se ha puesto en contacto con El Digital de Cuenca para dar a conocer la situación que viven sus padres, ambos mayores de 90 años, residentes en la Cooperativa Ciudad Encantada, situada entre las calles Reyes Católicos y el Paseo de San Antonio, y compuesta por 714 viviendas.

Según explica, pese a que sus padres pagan puntualmente los recibos, la calefacción funciona con importantes limitaciones de horario y temperatura, lo que provoca que muchas personas mayores tengan que permanecer abrigadas con mantas o recurrir a calefactores eléctricos. Estas restricciones, según se les ha trasladado desde la cooperativa, estarían relacionadas con una deuda económica relevante, cuya cuantía exacta no ha sido comunicada a los vecinos ni aclarada públicamente hasta el momento, según expone ella.

Ana Isabel Herraiz Santiago

«La calefacción comienza a funcionar en torno a las 12:30 horas y a una temperatura muy baja. Hasta que se nota el calor pasan varias horas, lo que resulta especialmente grave para personas mayores o con problemas de salud», denuncia Herraiz. Se trata, además, de viviendas entregadas hace aproximadamente 50 años, en un barrio donde reside un elevado número de personas de edad avanzada.

Esta situación, según ha podido confirmar El Digital de Cuencase repite en otras viviendas de la cooperativa. Varios vecinos han trasladado a este medio que en sus domicilios ocurre lo mismo con la calefacción, especialmente durante los meses de más frío, aunque han preferido no aparecer públicamente para evitar conflictos internos en la comunidad.

Cooperativas de viviendas

Además, durante la visita de este medio a la oficina de la cooperativa, una vecina mostró al redactor una captura de pantalla del termómetro de una de las habitaciones de su vivienda, correspondiente al dormitorio de sus hijos, en la que la temperatura no superaba los 15 grados, un dato que refuerza las quejas trasladadas por los residentes sobre la falta de confort térmico en las viviendas.

Uno de los principales motivos de preocupación es la falta de transparencia económica. «Mis padres no reciben balances ni extractos de cuentas. No sabemos cuánto se debe, a quién se debe ni de dónde procede esa deuda. En otras comunidades se entrega información anual detallada, pero aquí no se facilita nada», señala Herraiz.

Aunque en distintas reuniones se ha hablado de cifras elevadas, la vecina insiste en que no existe documentación oficial que permita conocer el alcance real de la deuda. «Lo único tangible es que el año pasado se aprobó una derrama extraordinaria de 300 euros por vivienda, lo que da una idea de la gravedad de la situación», añade.

Cooperativas de viviendas

La calefacción está contratada con la empresa Rebi (Red de Calor) mediante un acuerdo de varios años de duración que, según explica, no puede rescindirse sin asumir penalizaciones económicas, lo que limita las alternativas de la comunidad.

Cooperativas de viviendas

Desde El Digital de Cuenca se ha intentado recabar la versión de la cooperativa. Este medio contactó telefónicamente con el presidente de la Cooperativa Ciudad Encantada, con quien se acordó una cita en la oficina de la entidad. Sin embargo, una vez personados en dichas dependencias, el presidente manifestó que no tenía nada que declarar a este medio respecto a la situación denunciada.

Herraiz reclama claridad y responsabilidades. «Queremos saber cuál es la situación real de la comunidad. Si existen vecinos morosos, deberían aplicarse los mecanismos legales previstos en el artículo 21 de la Ley de Propiedad Horizontal. No es justo que quienes pagan asuman las consecuencias de quienes no lo hacen».

Asimismo, solicita la realización de una auditoría externa e independiente que permita conocer con exactitud el estado de las cuentas. «No se trata de señalar a nadie, sino de saber dónde estamos y por qué se ha llegado a esta situación».

Por último, lamenta la falta de implicación vecinal. «Hay muchas quejas en privado, pero pocas personas se atreven a hablar públicamente. Mientras tanto, personas muy mayores siguen pasando frío en sus casas sin una explicación clara».

En conclusión, este reportaje responde al servicio público que debe prestar el periodismo: dar voz a quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y poner el foco en problemas que, de otro modo, quedarían silenciados tras la opacidad y el miedo a hablar.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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