CCOO ha denunciado este martes el “deterioro progresivo” del servicio de transporte sanitario en la región y ha advertido de que la situación afecta tanto a la calidad asistencial como a las condiciones laborales de unas 2.000 personas que trabajan en el sector en Castilla-La Mancha. El sindicato sostiene que la plantilla arrastra años de empeoramiento, sin subidas salariales y con convenios “bloqueados pliego tras pliego” bajo el actual modelo de gestión.
La secretaria de la Federación de Servicios a la Ciudadanía, Carmen Juste, aseguró que el sistema vigente “ha hecho aguas” y defendió que la administración asuma la gestión directa. Con ese objetivo, la organización trasladará a la Junta de Comunidades el malestar de trabajadores y ciudadanía mediante una recogida de firmas, una iniciativa a la que ha invitado a sumarse al resto de sindicatos.
En su intervención, Juste atribuyó el deterioro a un modelo “en el que las empresas solo priman el beneficio” y reclamó al SESCAM que se plantee la gestión directa “por ser más eficiente”. Entre los ejemplos citados figuran vehículos con el aire acondicionado averiado, camillas que no se elevan, equipos de protección individual y ropa sin renovar, además de bases con mobiliario antiguo.
Por su parte, la responsable del sector de carreteras de la FSC, Mamen Trujillo, afirmó que “la gestión indirecta está agotada” y la definió como una “fuente inagotable de conflicto” debido al bloqueo permanente de la negociación colectiva. Según su denuncia, el sistema encadena prórrogas del contrato y las empresas, “pese a llenarse los bolsillos”, alegan falta de margen para mejorar salarios.
Uno de los puntos que el sindicato considera más grave es el uso indebido de vehículos. Trujillo alertó de que ambulancias del servicio programado —para traslados como diálisis o rehabilitación— estarían utilizándose para servicios de Urgencias, algo que calificó de “totalmente prohibido” al no estar esos vehículos acondicionados para esa función. Según indicó, se han dado casos en los que ha sido necesario cambiar de ambulancia en mitad de un traslado.
La central sindical también señaló otra práctica que considera irregular: el uso de ambulancias del SESCAM para traslados vinculados a sanidad privada de compañías con concierto, especialmente durante los fines de semana.
En el plano laboral, Trujillo cifró en 2.184 las horas anuales que, de media, realiza un trabajador del servicio urgente, por encima de las 1.800 fijadas por convenio. A ello se suma, según explicó, que las bajas —cada vez más frecuentes por la sobrecarga— no se cubren, lo que lleva a personal que “dobla guardias” para mantener el servicio.
“La solución es una empresa pública en la que cada euro de nuestros impuestos se destine directamente al servicio de ambulancias”, defendió el sindicato durante la comparecencia.
En la misma línea, la delegada en Toledo Araceli Écija, trabajadora del servicio sanitario de Ocaña, instó al SESCAM a negociar y firmar un convenio que ponga fin a los problemas que, a su juicio, genera el modelo actual. “Con el actual pliego no estamos dando un buen servicio y eso no viene bien ni a trabajadores ni a ciudadanos”, manifestó.
El sindicato añadió que la última adjudicación del servicio, todavía provisional, está próxima a convertirse en definitiva y que ya se conocen las empresas sobre las que recaerá la concesión en un sector clave para la atención sanitaria cotidiana en Castilla-La Mancha.