Un golazo de Álvaro Sánchez en el minuto 82 decidió un partido espeso, condicionado por el mal estado del césped, y le dio al Conquense su primera victoria a domicilio de este 2026 en el Estadio Fernando Torres ante el CF Fuenlabrada. Tres puntos de oro que mantienen a la Balompédica una semana más en la pelea por los puestos de play-off.
El encuentro arrancó con más colmillo local. El Fuenlabrada generó peligro temprano con un cabezazo de Arnedo que exigió a Adri López, y con un disparo de Edu Llorente que se marchó fuera. En el 21’, Mario Rodríguez rozó el primer palo en una acción que levantó al banquillo visitante y empezó a inclinar el guion hacia un choque más abierto.
El Conquense de menos a más
A partir de ahí, el Conquense creció con balón y autoridad. Dominó más metros, apretó tras pérdida y acumuló llegadas, especialmente con la conexión entre Mario Rodríguez y Álvaro Sánchez. Ambos dispusieron de ocasiones claras, frenadas por el guardameta local, con Álvaro Cortés participando en una de las acciones más peligrosas. El descanso llegó con sensación de ida y vuelta, pero con una primera mitad en la que el Conquense había conseguido discutir el mando y, por momentos, dominar el partido.
Tras el intermedio, los de Roberto Ortiz salieron con un punto más de energía. En el 53’, Pedraza probó fortuna con un remate que terminó en las manos de Adri López. Pero el duelo empezó a atascarse: poco juego, muchas disputas y un terreno de juego irregular que convirtió cada control y cada bote en una pequeña lotería.
En ese contexto, los cambios adquirieron peso. El Conquense movió el banquillo con las entradas de Eghosa, Quique González y Herbert, y las salidas de Kain, Perea —que debutaba— y Ale Sánchez, con reajuste defensivo: Nacho Ruiz pasó al eje junto a David López y Iñaki Olaortua.
Tuvieron el 1-0 los de casa con una jugada de Pescador desde la derecha, que acabó en un despeje defectuoso de Iñaki Olaortua, sin rematador local en el segundo palo.
Álvaro Sánchez, de nuevo clave
El partido ganó un nuevo protagonista en el 70’ con el debut de Crapisto. Y, doce minutos después, llegó el desenlace. Una jugada nacida en un saque de banda de David López activó una cadena rápida: balón a Crapisto, descarga para Quique González y toque final y exquisito para Álvaro Sánchez, que se inventó un derechazo a la escuadra. Un 0-1 y un silencio repentino en Fuenlabrada, aunque con el grito de los aficionados balompédicos.
El Conquense supo cerrar el último tramo con oficio y regresó a casa con un triunfo que vale más que tres puntos: es el primer botín lejos de su estadio y, además, vuelve a tener la firma del mismo hombre que ya decidió la semana pasada. Álvaro Sánchez, otra vez, al rescate.