El sindicato USICAM ha denunciado públicamente que celadores del Hospital Universitario de Cuenca están siendo destinados a ordenar el aparcamiento exterior, una función que —según el sindicato— no forma parte de sus competencias y que debería recaer en personal de vigilancia o en la Policía Local.
“El problema es que dicen que no dirigen el tráfico, que solo informan, pero es falso”, afirma Jesús Martínez Fernández, delegado de USICAM en la gerencia de Cuenca. “Cuando llega un coche, les indican cómo aparcar, dónde irse y qué espacio ocupar. Eso no es informar”.
Una explanada sin señales ni orden
Según explica Martínez, el hospital ha habilitado una explanada de tierra como aparcamiento provisional, pero sin señalización vertical ni marcas en el suelo que indiquen cómo estacionar. Esto genera confusión entre los conductores y conflictos diarios.
“Unos aparcan en batería, otros de lado, otros ocupan más espacio del necesario. Sin señalización, es imposible”, señala. “Antes, en el antiguo hospital, la gente aparcaba sin necesidad de personal del SESCAM en la calle”. USICAM insiste en que el problema no es la existencia del aparcamiento, sino la falta de planificación y de medios adecuados.

Amenaza de sanciones y órdenes ‘de arriba’
El sindicato asegura que los celadores no se han negado por miedo a sanciones. “Se les ha dicho que es una orden y que, si no salen, puede haber consecuencias disciplinarias”, denuncia Martínez. La gerencia se ampara, según USICAM, en un artículo genérico del estatuto del celador que obliga a cumplir órdenes de los superiores, algo que el sindicato considera un uso abusivo de la jerarquía.
“Esa obligación la tenemos todas las categorías. No puede servir de excusa para mandar a un trabajador a hacer cualquier cosa”, subraya.
Frío, lluvia y sin EPIs adecuados
A la cuestión funcional se suma la falta de protección laboral. Los celadores se encuentran trabajando al aire libre, en una zona embarrada, con temperaturas bajo cero en días recientes. “Les dan un chaleco reflectante, unos guantes y un paraguas pequeño con el logo de la Junta”, relata el delegado sindical. “No llevan botas, no llevan uniforme, van con su ropa de calle. Es una situación lamentable”.
USICAM reclama una evaluación de riesgos laborales y la dotación de equipos de protección individual (EPIs), aunque recalca que, incluso con medios, la función no les corresponde.
Más barato que contratar vigilantes
El sindicato apunta además a un posible ahorro de costes por parte de la administración. Los celadores asignados son eventuales, como indica Martínez, «se les contrató en sus días para ir moviendo mobiliario de un hospital a otro hospital». Una labor que, como denuncia, tampoco tendrían que haber hecho: «si tú quieres hacer esas labores, puedes contratar peones y otras categorías».
Además, proceden de la oficina técnica y no tienen contacto con pacientes, lo que implica menores complementos salariales. “Sale mucho más barato poner a un celador ahí que contratar personal de vigilancia”, afirma Martínez. “Se están aprovechando de eso”.
Multas, usuarios enfadados y transporte deficiente
La situación se agrava por la escasez de transporte público eficaz hasta el hospital, ubicado a unos dos kilómetros del núcleo urbano. Usuarios y trabajadores recurren mayoritariamente al coche, lo que satura el aparcamiento. “Ha habido multas tanto a pacientes como a trabajadores por aparcar mal en un espacio que no está ordenado”, denuncia USICAM. “No es empático ni justo”.

La versión de la gerencia
Desde la gerencia del hospital, según traslada el sindicato, se sostiene que los celadores no dirigen el tráfico, sino que se limitan a informar a los conductores, una labor que consideran puntual y necesaria mientras se organiza el espacio.
USICAM rechaza esta explicación y reclama que se retire a los celadores de esta función, se mejore la señalización del aparcamiento y se asigne personal competente.
