Más de un centenar de vecinos y vecinas de Campos del Paraíso participaron en la primera asamblea vecinal abierta convocada para articular la oposición ciudadana a la planta de biometano y biofertilizantes proyectada en el municipio. El encuentro dejó un mensaje nítido: unidad, acción conjunta y organización colectiva para defender el territorio frente a un proyecto que, según los asistentes, genera preocupación por su posible impacto en un entorno eminentemente rural.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la constitución de una asociación vecinal, un paso que busca dotar al movimiento de entidad jurídica propia. Con esta herramienta, la plataforma vecinal pretende poder personarse como parte afectada, presentar alegaciones, solicitar reuniones con las administraciones competentes y realizar un seguimiento formal de la tramitación del proyecto.
La asamblea comenzó con una exposición de contexto sobre los antecedentes, la situación administrativa y las inquietudes que la iniciativa suscita en un municipio que agrupa a Carrascosa del Campo, Olmedilla del Campo, Loranca del Campo, Valparaíso de Abajo y Valparaíso de Arriba. La elevada asistencia evidenció, según los organizadores, una voluntad compartida de actuar de forma coordinada, cívica y eficaz.
En el encuentro intervino Ana Muñoz, vecina de Huete y miembro de la plataforma Pueblos Vivos Cuenca, quien ofreció una explicación divulgativa sobre este tipo de instalaciones y su vinculación —señaló— con la proliferación de macrogranjas, además de repasar experiencias registradas en otros puntos de Castilla-La Mancha. Muñoz subrayó la importancia de combinar organización vecinal, trabajo técnico y presión social para influir en procesos de este tipo.
También tomó la palabra el alcalde de Campos del Paraíso, que reiteró de forma expresa la negativa del Ayuntamiento a apoyar la instalación. El regidor aseguró que el Consistorio no respaldará el proyecto y que hará “todo lo que esté en su mano” para frenarlo, avanzando además el compromiso de convocar un pleno extraordinario donde materializar esa oposición.
Tras un turno abierto de intervenciones, en el que numerosos vecinos compartieron inquietudes y propuestas, la asamblea acordó estructurar el trabajo en tres grupos: logística y movilización (acciones, materiales, financiación y participación), comunicación y relacionamiento (medios, redes sociales y canales informativos) y técnico-legal (análisis del proyecto, alegaciones, recursos y seguimiento administrativo).
Pleno extraordinario y nueva cita informativa en febrero
Entre las conclusiones, los asistentes destacaron la necesidad de celebrar un pleno extraordinario en el que el Ayuntamiento ratifique formalmente su oposición al proyecto con el respaldo tanto del gobierno municipal como de la oposición, y que esa posición se traslade a las administraciones implicadas en el procedimiento.
Asimismo, se planteó la celebración de un nuevo encuentro informativo en las próximas semanas, previsiblemente en torno al 14 de febrero, con la participación de colectivos y plataformas especializadas para profundizar en los aspectos técnicos, ambientales y jurídicos del proyecto y del proceso de alegaciones.
Movilización comarcal: mirada a Huelves y coordinación con municipios cercanos
La asamblea acordó iniciar en las próximas semanas acciones de movilización social, como concentraciones y actos informativos, abiertas a la participación de vecinos de otros municipios de la comarca. En el debate se puso sobre la mesa que existe otro proyecto de planta de biometano proyectado en el municipio vecino de Huelves, a escasos kilómetros.
Por ello, los asistentes coincidieron en la importancia de coordinarse con la población de Huelves y con localidades cercanas como Huete o Tarancón para articular una respuesta comarcal ante la posible proliferación de estas instalaciones y sus impactos acumulativos sobre el territorio.
La elevada participación y el clima de consenso reflejaron una ciudadanía organizada y decidida a implicarse en la defensa de su entorno y de su modelo de municipio, en una nueva fase marcada por la coordinación y la acción colectiva.
