Elegir el nombre de un hijo es, casi siempre, uno de los primeros grandes debates familiares. Cuando llega el momento, pocas decisiones concentran tanta carga simbólica. Hay quienes heredan nombres que se repiten de generación en generación; quienes se dejan llevar por una emoción, una referencia cultural o un gusto personal; quienes miran el calendario y eligen el santo del día. Y también están quienes buscan en el nombre una forma de arraigo, una declaración silenciosa de pertenencia al lugar del que proceden.
Es en este último punto donde entra en juego la fe. Y en Tarancón, la fe sigue siendo un pilar identitario. Tanto, que hay un nombre que sobresale por encima de todos los demás y que conecta directamente con la devoción más profunda del municipio: Riánsares.
Un nombre ligado a la patrona
El nombre, ligado a la Virgen de Riánsares, patrona de Tarancón, mantiene una presencia singular en el padrón. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a 2024, 181 personas se llaman Riánsares en la localidad, apenas una menos que el año anterior, lo que confirma una estabilidad que desafía al paso del tiempo y a las modas.
Esta cifra lo convierte en el segundo nombre más frecuente en Tarancón, solo por detrás de María Carmen, que ocupa la primera posición con 229 personas. La representación por mil habitantes es de 21,558, frente a los 27,275 de María Carmen, cifras que muestran que Riánsares no solo es un nombre histórico y devoto, sino también muy presente entre los taranconeros actuales.

Pero es en la comparación territorial donde el nombre revela toda su singularidad. En la provincia de Cuenca hay 225 personas llamadas Riánsares, lo que supone una representación de 2,281 por mil habitantes, muy por encima de cualquier otra zona de España. La edad media de quienes llevan este nombre es de 60,2 años, un dato que apunta a una tradición que se ha transmitido con fuerza durante décadas.
Muy por encima del resto de España
La diferencia con otras provincias de España e incluso Castilla-La Mancha es llamativa. En Toledo, la representación apenas alcanza el 0,5 por mil; en Madrid, el 0,03; en Guadalajara, el 0,04; en Valencia, el 0,03; en Castellón, el 0,02; en Barcelona, el 0,004; y en Baleares, el 0,01. Números que refuerzan una evidencia: Riánsares no es un nombre extendido, es un nombre profundamente local.
El dato tiene además un valor añadido. Desde 2023, el INE ofrece por primera vez información desagregada por municipios para este tipo de consultas, lo que permite observar con mayor precisión la evolución local de nombres muy específicos. Antes, solo era posible acceder a cifras provinciales. El dato de 2025 no se conocerá hasta el próximo mes de mayo.
Riánsares es un nombre excepcional fuera de Tarancón y de la provincia de Cuenca. Su distribución en España ha estado históricamente muy concentrada en este territorio, lo que refuerza su carácter identitario. No responde a modas pasajeras ni a tendencias globales, sino a una transmisión cultural y familiar profundamente arraigada.
Una estabilidad que resiste al tiempo
La ligera bajada registrada entre 2023 y 2024 no apunta, en todo caso, a una pérdida de peso significativa. Más bien dibuja una línea de continuidad: el nombre no crece, pero tampoco desaparece. Permanece, como la devoción que le da origen, sostenido por la tradición más que por la novedad.
Habrá que esperar a los próximos datos para saber si las nuevas generaciones siguen recurriendo a Riánsares o si el nombre queda, poco a poco, como un vestigio estadístico de una fe muy local. Por ahora, Tarancón sigue siendo, con diferencia, el lugar donde Riánsares no es solo un nombre propio, sino parte de su identidad colectiva.