El REBI Cuenca afronta este viernes su segundo amistoso de la pretemporada invernal con una visita al Sanicentro Balonmano Guadalajara. El encuentro se disputará en el polideportivo David Santamaría a partir de las 19.00 horas, en una nueva oportunidad para que el conjunto de Lidio Jiménez siga afinando aspectos de cara al regreso de la competición oficial.
Los conquenses llegan a la cita tras caer la pasada semana por 35-33 ante el Viveros Herol Nava, en un duelo condicionado por las ausencias y por la necesidad del cuerpo técnico de repartir esfuerzos entre los disponibles. Una dinámica que, según lo previsto, volverá a repetirse en el feudo alcarreño.
“Llegamos de nuevo con muchas bajas por lesión y por los jugadores internacionales. Será un choque parecido al de la semana pasada en Nava, donde buscaremos repartir minutos entre los disponibles, seguir llegando al punto óptimo”, explicó Jiménez en rueda de prensa, subrayando la importancia de gestionar la carga de trabajo en un contexto marcado por contratiempos físicos.
El amistoso también trae a la memoria el precedente más reciente entre ambos equipos en competición liguera: empate en diciembre en El Sargal, un resultado que reflejó la igualdad entre dos conjuntos acostumbrados a moverse en partidos de margen reducido y desenlace abierto.
En el caso del Guadalajara, el choque supondrá su primer amistoso de esta pretemporada invernal, por lo que servirá como toma de contacto competitiva y como termómetro para calibrar ritmo, sensaciones y ajustes antes de volver al calendario oficial.
Con el regreso liguero ya fijado, el REBI Cuenca mantiene el foco en su hoja de ruta. El primer compromiso tras el parón será el 7 de febrero, a las 19.00 horas, en Torrelavega. Hasta entonces, el objetivo es claro: sumar minutos, elevar el tono físico y encontrar automatismos, incluso en un escenario condicionado por las bajas.
