El Acebrón un pequeño rincón de la Mancha conquense, la festividad de San Sebastián volvió a ser el centro de la vida del pueblo. Entre procesiones, eucaristías y subasta de rollos, los vecinos se reencontraron y celebraron juntos sus tradiciones.
El domingo, la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos, uno de los lugares más representativos del municipio y escenario habitual de las principales celebraciones religiosas del pueblo, acogió la tradicional misa. Al finalizar, los asistentes participaron en la subasta de los rollos de San Sebastián, elaborados por varios vecinos el día anterior. No faltó el ambiente de camaradería y buena disposición que caracteriza estas fiestas.

El martes, día festivo en la localidad, se conmemoró a San Sebastián, mártir y patrón de arqueros, soldados y atletas, con la solemne eucaristía en su honor. Después, el santo recorrió las calles del pueblo en procesión, acompañado por vecinos y devotos que quisieron mostrar su respeto y devoción.

Como manda la tradición, la celebración terminó con la entrega de las caridades, encargadas previamente por los vecinos. En un pueblo pequeño como El Acebrón, días como estos son también una oportunidad para que el municipio recupere vida y para que quienes viven fuera regresen a reencontrarse con familiares y amigos.
