En el norte de la provincia de Cuenca, entre la Serranía conquense y las estribaciones del Parque Natural del Alto Tajo, se esconde Fuertescusa, una pequeña localidad que sorprende al visitante por la fuerza de su paisaje y su ambiente sereno. Rodeado de hoces profundas, cortados rocosos y densos bosques de pinos y sabinas, este pueblo serrano se ha ganado el sobrenombre de la «Selva Negra» conquense por la exuberancia y el carácter casi salvaje de su entorno natural.
La llegada a Fuertescusa ya es toda una experiencia. El acceso se realiza a través de la conocida Puerta del Infierno, un impresionante conjunto de túneles excavados en la roca del barranco que desciende hacia el arroyo del Peral, muy cerca del río Escabas. Sus aguas cristalinas han esculpido durante siglos un paisaje de gran belleza, sobre el que se asienta el caserío, desplegado en una suave ladera y fiel a la arquitectura tradicional serrana.
Pasear por sus tranquilas calles permite descubrir rincones llenos de encanto, como la Iglesia de San Martín Obispo, de origen medieval y reformada en el XVIII, que conserva un llamativo artesonado decorado en rojo y oro. También merecen una visita el Lavadero de la Dehesa o el mirador del pueblo, desde el que se obtienen magníficas vistas del conjunto urbano y del imponente entorno natural que lo rodea. Entre hoces y pinares, el río Escabas acompaña el paisaje con el murmullo constante de sus aguas, aportando frescor y vida a este rincón de la Serranía.
Puerta a la «Selva Negra» conquense
Fuertescusa es un enclave privilegiado para los amantes del turismo rural y activo. Desde el propio núcleo urbano parten diversos senderos que se adentran en la conocida como «Selva Negra» conquense, una zona de gran valor ecológico caracterizada por cañones, hoces caprichosas -como las del río Escabas- y espesos pinares. No es raro avistar cabras montesas, ciervos o buitres leonados sobrevolando el cielo.
Rutas como el Mirador del Cucurucho, El Hocino, La Hocecilla, la Cueva del Águila o El Cañizar permiten al visitante descubrir paisajes de gran belleza y disfrutar de actividades como el senderismo o la vía ferrata, siempre en contacto directo con una naturaleza bien conservada y poco masificada.
Turismo de estrellas
Además, Fuertescusa forma parte del Parque Astronómico de la Serranía Conquense, reconocido como Destino Turístico Starlight, un distintivo avalado por la UNESCO que certifica la excelente calidad de su cielo nocturno. La escasa contaminación lumínica convierte a este municipio en un lugar privilegiado para la observación astronómica, integrando el firmamento como parte de su patrimonio natural y fomentando el llamado «turismo de las estrellas».
Silencio, aire puro y paisajes sobrecogedores hacen de Fuertescusa un destino ideal para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y reencontrarse con la esencia más auténtica de la Serranía de Cuenca. Un pequeño pueblo que, como su entorno, deja una huella profunda en todo el que lo visita.