El juicio con Tribunal del Jurado que se ha celebrado desde este lunes, 12 de enero, en la Audiencia Provincial de Cuenca en el que un hombre está acusado de asesinar a su exmujer y de un presunto delito de asesinato, así como de otros dos delitos, ha finalizado este miércoles, 14 de enero, con la declaración del acusado y las conclusiones finales de las partes.
Así, el acusado, en primer lugar ha pedido perdón y ha confesado estar “súper arrepentido”, manifestando que acuchilló hasta en dos ocasiones a su exmujer y que no recuerda haber agredido al hombre que la acompañaba en la vivienda de Nohales (Cuenca). Del mismo modo, ha manifestado que horas antes de los hechos consumió cocaína y que acudió al domicilio de Nohales, donde tuvieron lugar los presuntos hechos, en búsqueda de objetos de valor para continuar consumiendo estupefacientes. El acusado ha rechazado hacer uso de la última palabra tras exponer sus conclusiones todas las partes.
El Ministerio Fiscal por su parte, ha elevado a definitivas sus conclusiones, al igual que lo ha hecho la defensa. La acusación particular que representa a los hijos comunes ha matizado que el acusado llevaba las llaves de Nohales el día de los hechos, mientras que la acusación particular que representa al hombre presuntamente agredido por el acusado se ha sumando a la misma, manteniendo el resto de sus conclusiones.

El Ministerio Fiscal señala que hubo “alevosía proditoria” y la defensa mantiene su relato
El Ministerio Fiscal ha manifestado en su turno que “cuando ocurre un hecho de esta naturaleza tiene que haber un restablecimiento del orden”, manifestando que se ha atentado “contra el bien jurídico más importante: la vida”. “El acusado no ha querido colaborar, ni arrojar más luz sobre los hechos”, ha señalado, y ha hecho referencia a que el día de los presuntos hechos la orden de alejamiento “estaba vigente”. Además, ha explicado que el encausado entró a la vivienda de Nohales sin el consentimiento de los moradores. La Fiscalía ha hecho referencia a la intencionalidad del presunto ataque, aclarando que “el acusado desde el principio dice: ‘Os voy a matar’, y coge un cuchillo de grandes dimensiones”. “Si tiene éxito o no es otro tema, pero el ánimo de matar se desprende con claridad con las manifestaciones que hace a sus familiares e inmediatamente antes de acechar a las víctimas”, ha señalado, destacando “el hecho de que accediese por la noche a un domicilio donde las personas se encuentran en la intimidad más absoluta”, y ha subrayado que hubo “alevosía proditoria”. Además, también ha destacado la “intensidad de los ataques”, aclarando que una de las cuchilladas llegó a alcanzar el corazón de su exmujer, calificando el ataque como “cruel”, destacando que “no se pudieron defender”. Así, ha sostenido que el encausado “en el momento de comisión de los hechos no presentaba alteración que le impidiera comprender la ilicitud de los mismos”. En la misma línea, ha manifestado que el acusado “no aceptó” la ruptura matrimonial, y ha puesto de relieve la importancia de aplicar el agravante de género porque refleja “esa desconsideración hacia la mujer”, ya que el acusado consideraba que “era de su propiedad”, subrayando que el caso se trata de “un delito de violencia de género y tiene todas las connotaciones necesarias para que sea aplicado”. Así, también ha argumentado que concurre “el agravante de parentesco”.
La defensa por su parte ha señalado que “hubo una muerte y un horrendo crimen”, algo que ha calificado como “indiscutible”. Del mismo modo, ha indicado que “la defensa ha tenido recursos muy limitados ante la inexistencia de capacidad económica del acusado”, y ha manifestado que del caso le llamó la atención que “en la instrucción del mismo, después de un año, no había ninguna analítica de tóxicos del acusado”, y ha destacado que “en abril de 2023 aparece la analítica con el positivo de cocaína”. Del mismo modo, ha manifestado que “el instructor del atestado de la Guardia Civil no tuvo en cuenta” la citada analítica. Además, ha puntualizado que “hubo un exceso del médico forense en la jornada de ayer. Se atribuyó frases y conclusiones que no le competen”. También ha hecho referencia sobre las horas de la tarde el día de los hechos en las que “en ningún modo se puede decir que el acusado llevaba toda la tarde controlando a su exmujer, porque nunca se acercó hasta las 23:42 horas”. Así, ha puntualizado que es posible que la conducta del encausado esté relacionada con “la mezcla de droga ilegal tomada compulsivamente tras 4 meses de abstinencia con droga legal por tratamiento”. En la misma línea, ha destacado que el hombre presuntamente agredido “negó un forcejeo” con el acusado. En relación a la exmujer del acusado, el letrado ha manifestado que “faltan 6 cuchilladas”, y ha indicado que el acusado “estaba trastornado por la decisión de su exmujer de salir de su vida”, además de las adicciones, subrayando que “consumía 1 gramo de cocaína diario”. “La vida del adicto tiene una finalidad: conseguir cocaína, lo despidieron porque robaba para conseguir cocaína”, ha matizado el letrado de la defensa, que ha indicado que el acusado hizo las copias de las llaves de Nohales “para robar, no para controlarla”, y que el acusado “ya sabía que esas eran las llaves porque había ido a robar”. “Hubo una toxicidad por drogas”, además de “un atenuante: arrebato pasional”, ha relatado el letrado, sobre los presuntos hechos. Ha manifestado el letrado que no se cree “la versión” del hombre presuntamente agredido, y pide que se estime este delito como de lesiones.

Las acusaciones particulares piden que se apliquen las agravantes de parentesco y de género
La acusación particular que representa a los hermanos e hijos de la víctima mortal ha manifestado que “estamos buscando justicia por la muerte de una mujer a manos de su asesino, pero el retraso de la acción de la Justicia va a beneficiar al acusado, y eso no debería haber pasado”. Así, ha señalado que “debe evitarse que una mujer que tiene una orden de protección acabe muerta a manos de su agresor, y que una institución haya considerado, apenas unos días antes, que el riesgo era bajo”, destacando que el delito que se ha cometido “atentó contra la dignidad” no solo de la víctima, sino de “toda su familia”. La letrada ha manifestado que no se cree el arrepentimiento del acusado, y ha indicado que no ha facilitado el patrón de desbloqueo de su teléfono móvil. De este modo, ha pedido de nuevo que se aplique tanto la pena correspondiente al quebrantamiento de medida cautelar y la de allanamiento de morada, así como los agravantes de parentesco y de género. En lo relacionado al presunto asesinato, ha destacado la letrada que la defensa “pretende que sea condenado por un homicidio imprudente”, a lo que ha asegurado que “no veo imprudencia”. Además, ha manifestado que el acusado “hizo la copia de las llaves de Nohales para seguir controlando a la mujer que creía suya”, subrayando que finalmente en el llavero solo quedaban 3 llaves de las 7 copiadas. Del mismo modo, ha señalado que el acusado fingió ir a limpiar el mobiliario en Cuenca para ir a buscar a su exmujer a la vivienda de Nohales, destacando que “vuelve a su casa, coge un cuchillo y regresa al lugar de los hechos. Una persona que no controla lo que hace abre la puerta en ese momento”. “La forma en la que el acusado buscó matar a la que había sido su mujer es doble”, ha aclarado la acusación particular, que ha indicado que existe “alevosía proditoria y la del desvalimiento”. Sobre los informes forenses, ha destacado que no solo fueron “claros, sino dolorosos”.

La acusación particular que representa al hombre presuntamente agredido a cuchilladas por el acusado ha iniciado su intervención manifestando que “la maldad existe”. Así, ha señalado que “el acusado dice que se arrepiente porque le va a afectar en su vida”, y ha manifestado que el encausado manifiesta en su declaración que va a Nohales para tratar de sustraer objetos de valor, “a pesar de ver el vehículo fuera”, porque “su intención no era robar”. El letrado ha destacado también que el acusado ha manifestado no recordar lo sucedido con el otro hombre presuntamente agredido, pero sin embargo, recordaba parte de la agresión a su exmujer. Del mismo modo, ha indicado que “la muerte no se puede reparar pero quedan dos hijos”, y ha añadido que busca que “en la medida que se pueda” es importante que “tengan sus necesidades económicas cubiertas. Intentamos buscar algo de reparación en la búsqueda de un resarcimiento económico, y no se ha dado ni el más mínimo paso en ese sentido, pese a que son familia directa del acusado, pero sí se han buscado peritos de parte”. Sobre el hombre presuntamente agredido ha explicado que ante la situación “no hubo capacidad de reacción”, destacando que “lo primero que dice el acusado al entrar a la casa es: ‘Os voy a matar a los dos’”. “No hay lucha entre iguales, no puede haberla”, ha indicado, y ha subrayado que el hombre tiene “lesiones de huida, de quien se mueve desesperadamente para no ser asesinado”. “Huyó porque si se quedaban lo asesinaban”, ha puntualizado, y ha aclarado que el hecho de que “no haya asesinato, no quiere decir que no hubiera intención”. Del mismo modo, ha señalado que “el hombre solo se salva porque llega la Guardia Civil”.

En este proceso también ha estado presente una letrada en representación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que ha manifestado que “han quedado acreditados” los diferentes delitos de los que se acusa al procesado, destacando que existió “alevosía” y que el encausado “gozaba de todas sus aptitudes mentales”, y que no actuó “en base a ningún arrebato pasional”. “Estamos ante el asesinato de una mujer que tenía dos niños en un contexto de violencia de género planificada y continuada”, ha subrayado, por lo que pide que “se aplique el agravante de violencia de género ademas del de parentesco”.
Por último, el acusado ha rechazado hacer uso de la última palabra.