Continúa este martes, 13 de enero, el juicio en la Audiencia Provincial de Cuenca con Tribunal de Jurado en el que un hombre está acusado de asesinar a su exmujer e intentar acabar con la vida de un hombre en abril de 2022 en Nohales (Cuenca).
En esta segunda jornada ha sido el turno de diferentes testigos, entre ellos, el hombre que presuntamente agredió el acusado, así como los hermanos y la madre del acusado, que se han sumado a la decena de agentes de la Guardia Civil de Cuenca que prestaron declaración este lunes. Además, también ha prestado declaración, a puerta cerrada, la hija, menor de edad, en común.
La Fiscalía pide hasta 40 años de prisión para el acusado por un presunto delito de asesinato y otro de intento de asesinato, así como de quebrantamiento de condena y de allanamiento de morada. Por su parte, la defensa del encausado solicita que se estimen delitos menores, argumentando que no hubo alevosía y problemas con el consumo de estupefacientes.

La hermana del acusado asegura que el encausado “tenía llaves” de la vivienda de Nohales (Cuenca)
La primera en declarar esta jornada ha sido una de las hermanas del acusado que ha señalado que, el día de los hechos, “tuvimos una comida familiar” a la que asistió el encausado, tras obtener un permiso del centro en Guadalajara donde había ingresado. La hermana ha explicado que tras terminar su trabajo regresó a su casa, se percató de que su hermano no estaba, pero no le dio importancia porque días antes, ha indicado, que había estado trabajando “limpiando las marquesinas de los autobuses”. Ha manifestado la hermana del acusado que estaba en su habitación cuando su hermano llegó. “No era él”, ha asegurado entre lágrimas la mujer, que ha explicado que “estaba muy nervioso, no sabía lo que decía”. Preguntada por el Ministerio Fiscal sobre si escuchó abrirse el cajón de los cubiertos, ha aclarado que no vio que cogiera un cuchillo. “No había quien lo sujetara, no era mi hermano”, ha manifestado, y ha explicado que intentaron tranquilizarlo, y que el acusado llegó a empujar a su madre, asegurando que el acusado les dijo que había visto a su exmujer manteniendo relaciones sexuales con otro hombre. “Sé que mi hermano no iba a hacer nada bueno conforme estaba”, ha señalado, y ha aclarado que llamó a la Policía para que “trataran de evitar lo que mi hermano podría hacer”, señalando que “no pudimos retenerlo en la casa”. La hermana del acusado ha negado que su otra hermana, que salió detrás de su hermano le dijese: “Ya lo ha hecho”.
“Recibí la llamada de la Guardia Civil a la mañana siguiente con amenazas” para que se personasen los familiares en la Comandancia, ha manifestado la hermana del acusado. Ha señalado también que su hermano iba a la casa de Nohales a “atender a un perro” y que “tenía llaves”. El Ministerio Fiscal ha señalado que en una declaración anterior la hermana del acusado aseguró que su hermano no tenía llaves de la citada vivienda.

A preguntas de la acusación particular ha manifestado que su hermano asumió la ruptura, aunque ha puntualizado que no llevaba bien la separación de sus hijos. Del mismo modo, preguntada sobre su llamada de aviso a la Policía, en la que según las transcripciones de la llamada la hermana del acusado manifiesta que “los iba a matar”, negándolo la mujer en el juicio. A preguntas de la defensa, la hermana del acusado ha aclarado que la exmujer de su hermano no le pidió ayuda por unos presuntos malos tratos. También ha manifestado que la Guardia Civil no le informó de que podía negarse a declarar por su condición de familiar.
El hermano del acusado ha manifestado que salió “en búsqueda” de su hermano, y ha señalado que cogió el coche hacia Nohales pero que no llegó porque se encontró con su hermana y que “intentó bajarse del coche y la Guardia Civil no le dejaba”, aunque ha manifestado que no recuerda lo que le dijo su hermana.
La hermana del acusado entre lágrimas: “¡No llegué a tiempo, no llegamos a tiempo!”
Otra hermana del acusado ha manifestado que el día de los hechos se encontraba en casa de su madre y que al oír “una discusión” salió de su habitación, vio a su madre en el suelo que le decía “cógelo”, y que persiguió a su hermano por las escaleras, aunque no consiguió darle alcance, mientras su otra hermana hablaba por teléfono. Ha explicado que no pudo abrir el garaje y al regresar al domicilio su madre le dijo que “estaba como loco y que había visto a su exmujer manteniendo relaciones sexuales con otra persona en Nohales”. Tras ello, ha indicado que se vistió para salir detrás de su hermano “para ver si podía alcanzarlo porque intuí que iba a hacer algo no muy bueno, se mascaba en el ambiente”. “No llegué a tiempo, no llegamos a tiempo”, ha manifestado entre lágrimas la hermana. Tras llegar al domicilio de Nohales, detallaba la hermana, que le dijeron que “en la casa había una mujer y un hombre, y ella estaba muy mal”. “Intuí que el hombre que había dentro no era mi hermano”, ha señalado, y ha aclarado que se quedó esperando hasta que supo que lo habían detenido. A preguntas de la Fiscalía, ha explicado que de regreso a su casa “me dio ansiedad y no pude seguir conduciendo”, ha puntualizado, y ha señalado que llamó a su otro hermano porque “no era capaz de continuar la marcha”. Del mismo modo, preguntada por la acusación particular, ha señalado la hermana del encausado que trató de llegar a Nohales porque se lo comunicaron sus familiares, y ha manifestado que no llamó a su excuñada porque “había borrado el teléfono”.

La madre del acusado ha sido la cuarta en prestar declaración y ha manifestado que la noche de los hechos estaba en el domicilio y estuvo tratando de localizar a su hijo hasta que entró en la vivienda. “Vi que estaba mal, estaba como una persona ida”, ha manifestado la madre, que ha señalado que “mi hijo no me hablaba como si fuera mi hijo”. Preguntada por la defensa ha asegurado que parecía “poseído por el diablo”. Del mismo modo, ha confirmado que tuvo un enfrentamiento con él en las escaleras. Además, también ha reconocido el cuchillo como uno de los que la mujer tenía en su casa. A preguntas de la acusación particular, que representa a los hijos y hermanos de la víctima, la madre del acusado ha manifestado que su hijo “rompió un cristal en la finca familiar delante del niño”, y que “la niña estaba escondida con la madre detrás de un seto a 500 metros”.

El hombre que gestionaba el trabajo de la limpieza de las marquesinas de los autobuses de Cuenca ha aclarado que el viernes anterior a los hechos había encargado al acusado las labores de limpieza. Para el día de los hechos, el encargado le dijo que “se diera una vuelta” para realizar labores de mantenimiento, pero que no le consta que lo hiciera.

El hombre agredido relata los presuntos hechos: “Os voy a matar a los dos”
El hombre al que presuntamente hirió con varias puñaladas el acusado ha prestado declaración como perjudicado y ha negado haber conocido al encausado antes de los presuntos hechos. Sobre el día de los hechos, el hombre ha manifestado que se encontraba en la vivienda de Nohales con la mujer, cuando en un determinado momento, “abrieron la puerta y pensé que era algún familiar de la propietaria”, y ha señalado que “solo estaba la luz de la televisión y de la chimenea”. “La mujer se levantó para ver quién era y en cuanto le vio aparecer empezó a gritar. Me levanté y lo tenía a pocos metros con el cuchillo en la mano y lo primero que dijo fue : ‘Os voy a matar a los dos’ y se vino hacia mí, pensé que tenía que hacer algo para quitarle el cuchillo porque sino me mata”, “si me quedo quieto me habría matado a la primera, tuve unos segundos de lucidez, se vino a mí como una bestia”.
Así, ha relatado que “instintivamente intenté coger el móvil para pedir ayuda y en ese intento se me abalanzó, me empezó a dar cuchilladas donde cayesen”, ha explicado, y ha matizado que puso “las piernas” para defenderse. “Se fue hacia la mujer y me fui detrás de la mesa”, ha manifestado el hombre, señalando “vino de nuevo, intentó cogerme y no pudo, y se quedó con la mujer, en ese momento con el móvil con la mano y vi como hacia unos movimientos dándole cuchilladas a ellas mientras intentaba manejar el teléfono”. Tras ello, ha explicado que “vi que ella caía, que hizo un ruido de dolor y se cayó poco a poco, en ese momento no vi más, y volvió a por mí, me tiró una silla, la devolví y se tiró por encima de la mesa con el cuchillo para intentar darme, se cayó y salí hacia la calle con el móvil llamando”. Del mismo modo, ha relatado que al conseguir salir a la calle “estaba la Guardia Civil, salté la valla y me fui hacia ellos, un agente me tiró al suelo y después salió el acusado y les dije : ‘no soy yo, él tiene un cuchillo’. Les dije que pasen dentro que había una mujer herida”.

Con la Guardia Civil ya en el domicilio, ha recordado el perjudicado que “pasamos a la casa y empecé a ver si tenía heridas, yo pensaba que no tenía nada y vi que tenía unas cuantas cuchilladas”. “No pudieron hacer nada por ella y me trasladaron al hospital”, ha concluido. Así, el hombre ha negado tener un forcejeo con el acusado delante del vehículo de la Guardia Civil, y ha puntualizado que “lo primero que hizo el acusado fue venir hacia mí”. Sobre el ataque, el hombre ha asegurado que “no tuve tiempo de hacer nada”, incluso ha aclarado que “sé que había un palo porque estuve metiendo troncos en la chimenea, pero en cuanto me levanté lo tenía encima. Fueron segundos y con mucha violencia”.
El abogado de lo defensa ha tratado de pedir perdón al perjudicado en nombre del acusado, y ha señalado que había apreciado “bastantes” contradicciones en la declaración del hombre presuntamente agredido. A preguntas de la defensa, el hombre ha puntualizado que la mujer reconoció a su exmarido y le dijo que se marchase, y ha señalado que “no hubo margen para forcejear”. “No pude hacer nada”, ha aclarado, y ha manifestado que “hizo alusión a matarnos varias veces” y que nombró a “sus hijos”. “Si me hubiese quedado quieto en la primera me había matado”, ha matizado, y ha señalado que a pesar del ataque continuó moviéndose por “la adrenalina”, ya que al principio no era consciente de que estaba herido. Preguntado por la defensa sobre las secuelas tras el ataque ha señalado que tiene problemas en una de las piernas.
Desde Proyecto Hombre aseguran que “no detectaron consumo” de drogas por parte del acusado
A propuesta de la acusación particular que representa a los hijos y hermanos de la mujer fallecida y también de la defensa, ha declarado un psicólogo y sacerdote de‘Proyecto Hombre’, donde estuvo interno el acusado por problemas de drogadicción y consumo de sustancias, tal y como ha confirmado el psicólogo, que ha matizado que en este proyecto no “nos centramos en las sustancias sino en los problemas que le han llevado a la adicción”. Del mismo modo, ha señalado que le pusieron al acusado unas pautas de conductas generales, y ha señalado que el encausado “muchas veces fallaba, le costaba mucho reconocerlo, decía que las iba a cambiar pero no lo hacía”, y ha manifestado que el acusado estuvo abstinente”, y que en el último permiso no regresó, citado para el día 4 de abril de 2022.

Así, también ha negado que lo tuvieran que medicar por la abstinencia, y ha señalado que “se quejaba de no poder ver a sus hijos y que la denuncia de su mujer era injusta. Le costaba hablar de esto, se echaba a llorar”. A preguntas de la defensa, ha señalado “no detectaron consumo” de estupefacientes con los pertinentes análisis por parte del acusado mientras estuvo allí. Así, ha señalado que desde Proyecto Hombre siguen las pautas de su médico de cabecera, y ha confirmado que tomaba cierta medicación.
La propietaria de la vivienda de Nohales niega haber facilitado llaves del domicilio al acusado
La propietaria de la vivienda de Nohales y amiga de la víctima, donde tuvieron lugar los presuntos hechos, ha señalado que desde que la expareja acordó que la mujer vivía en el domicilio común durante los días de diario y el acusado los fines de semana, la víctima se desplazaba hasta la vivienda de Nohales y ha confirmado que tenía una copia de las llaves. Además, ha puntualizado que en muchas ocasiones pasaban los fines de semana juntas y que también acudía al domicilio en compañía de sus hijos entre semana. Del mismo modo, también ha matizado que “tenía un perro” en el citado inmueble y ha negado haberle facilitado llaves de la vivienda al acusado en ningún momento, ni haberle autorizado a entrar a la vivencia con independencia antes de la ruptura. Según ha explicado la testigo, el 31 de agosto cambió una de las cerraduras, facilitándole a su amiga la llave nueva. Sobre el llavero que tenía en su poder la víctima, la amiga ha confirmado que contaba con “7 llaves”, ya que se habían sumado nuevas por el cambio de cerradura. A preguntas de la defensa, la propietaria de la vivienda ha reiterado de nuevo que el acusado nunca tuvo consentimiento ni llaves de su domicilio en Nohales, y que de su perro se hacían cargo o bien su amiga o sus familiares. Así, la propietaria del inmueble ha manifestado que mantenía una relación de amistad desde hace años. “Teníamos un vínculo muy especial”, ha relatado entre lágrimas.
La amiga de la mujer ha aclarado que el acusado aparecía en diversos sitios con la intención de “controlar” a su exmujer, y que su amiga le contaba diversos episodios manifestando que “ella decía que se sentía frustrada y con miedo, decía que no iba a poder seguir su vida. Estaba agotada”. La amiga ha manifestado también que “el acusado y su familia estuvieron en un bar de Cuenca” y que le que había dicho que su exmujer “no volvía con él porque yo le estaba ayudando, y que me echaba a mí toda la culpa por estar ayudándole. Me dijo que creía que iba a por las dos”.
En esta jornada también ha declarado una de las amigas de la víctima que ha confirmado que vio en diciembre de 2021 al acusado a la hora de entrada del colegio de sus hijos, “dentro de un coche aparcado”, y ha matizado que no sabía que había una orden de alejamiento vigente.
Está previsto que la vista oral continúe en la jornada de tarde de este martes, 13 de febrero, en la Audiencia Provincial de Cuenca.