El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha protagonizado este lunes una intensa jornada en la provincia de Cuenca con dos actos clave para el futuro de la comarca: la inauguración de una nueva escuela infantil en Ledaña y la puesta en marcha de las obras de ampliación y reforma del CEIP Valdemembra en Quintanar del Rey.
En Quintanar del Rey, García-Page destacó la importancia de seguir invirtiendo en infraestructuras educativas de calidad como base del progreso de los municipios rurales. Durante el acto, avanzó además la publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha de una nueva convocatoria dotada con 30 millones de euros para ayudas a la reestructuración del viñedo, una medida que tiene especial relevancia para esta localidad y su entorno, donde la viticultura es uno de los principales motores económicos.
El presidente subrayó que Castilla-La Mancha produce el 9 % del vino de todo el planeta, lo que convierte a la región en una referencia mundial. “No nos conformamos solo con la cantidad, queremos seguir mejorando la calidad permanentemente”, afirmó, destacando el impacto positivo que estas ayudas tienen en municipios agrícolas como Quintanar del Rey.
Además, anunció una inversión de 48 millones de euros destinada a tratamientos selvícolas y al mantenimiento de 12.000 hectáreas forestales especialmente sensibles, una medida preventiva frente a los incendios. “Los incendios hay que apagarlos en invierno”, recordó, insistiendo en que la prevención es una inversión esencial para proteger el territorio.
Por su parte, en Ledaña, la inauguración de la nueva escuela infantil supone un paso importante para reforzar los servicios públicos y facilitar la conciliación familiar. García-Page puso en valor que este tipo de infraestructuras ayudan a fijar población y a garantizar la igualdad de oportunidades en el medio rural, permitiendo que las familias puedan desarrollar su proyecto de vida en sus pueblos.
Durante su visita a Ledaña, el presidente también aprovechó para criticar el modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno central en acuerdo con el independentismo catalán, al que calificó de “injusto” y “tramposo” por introducir privilegios para unos territorios frente a otros. Reivindicó una financiación “sin privilegios, transparente y equitativa”, que permita garantizar servicios públicos como la educación y la sanidad en municipios como Ledaña y Quintanar del Rey.
García-Page recordó que su prioridad es defender los intereses de Castilla-La Mancha y denunció que la región arrastra una infrafinanciación de unos 12.000 millones de euros en los últimos once años. “Mi obligación es defender a esta tierra, por encima de consignas o argumentarios”, afirmó.
Con estas inauguraciones, Ledaña y Quintanar del Rey se convierten en ejemplo de la apuesta del Gobierno regional por el fortalecimiento de los servicios educativos, el impulso al sector agrario y la protección del medio ambiente, pilares fundamentales para el desarrollo y la cohesión territorial de la provincia de Cuenca.
