Taekwondo frente al bullying en Cuenca: «es autocontrol, disciplina y valentía, no violencia”

“El taekwondo no es pegar, es aprender a no tener que hacerlo”

Una herramienta para generar autoconfianza, valentía y seguridad en uno mismo. Así define Yeray García la disciplina del taekwondo que enseña desde su centro Daebak en Cuenca. Entrenador nacional de competición, cinturón negro, y campeón de España Master 2022, declaró a El Digital de Cuenca que su objetivo es la firmeza sin violencia y no sería justo reducirlo al mero hecho a pegar golpes.

«Yo he sido medallista internacional y nacional, pero mi curriculum deportivo es menor que mi curriculum como instructor, para considerarme maestro aún me queda mucho», zanjó de entrada. En seguida reveló el motivo: «Si mi maestro que lleva 40 años más que yo no se considera maestro, yo menos». Y esto se debe al respeto que le reconoce al propio taekwondo en sí: «Es justo lo contrario de pegar. Esta actividad es de combate en su mayoría, pero yo no pongo ahí el foco, sino en que es un arte marcial de autocontrol y disciplina».

Yeray quiso dejar claro desde el primer momento que la fuerza solo se va a usar cuando haga falta, pero que por norma general siempre que se pueda se va a evitar porque el peligro «se va a leer antes». «El empoderamiento consiste en que no te tenga que llegar el momento. Si tú tienes un problema y lo ves venir, adoptas cierta actitud que hace que el otro se pueda achantar o tú mismo esquivar el peligro», sostuvo desde el convencimiento. Tan solo se recurriría al contacto en el caso de que no quede más remedio o se esté «contra la pared sin posibilidad de correr».

Yerai practica taekwondo en su centro Daebak/ Néstor Robaina

Este aprendizaje que ha integrado con los años en su persona es el que enseña ahora como profesional, la capacidad de adelantarse a una ocasión de violencia, ya que hace que el agresor se lo piense. «Así el problema se ha evitado, que es la realidad», resumió con sencillez. Por tanto, Yeray se mostró confiado en la necesidad de desarrollar una cierta autoprotección que prevenga todo tipo de conflictos, ya sea en el entorno escolar o dentro de otro tipo de colectivos vulnerables.

En cuanto a la defensa personal, el instructor advirtió que a veces no resulta tan sencillo defenderse sin propiciar una denuncia, puesto que ahora es fácil que haya una cámara cercana y acabe grabándose el incidente. Por esta y otras razones enseña a evitar el problema y a inculcar más bien una defensa personal basada en la actitud.

Yeray García/ Néstor Robaina

«Si agachas la cabeza te seguirá pegando»

«En todas las artes marciales trabajamos la fuerza, pero por ejemplo, ¿a qué nos referimos con bullying? ¿El niño te está llamando tonto? Pues no le hagas caso porque si tú te sientes tonto le das credibilidad y no te estás defendiendo. ¿El bullying es el que te pega? ¿Qué vas a hacer? Si agachas la cabeza te seguirá pegando», afirmó sin tapujos.

Y añadió para acabar de entenderlo: «Muchas veces, el agresor te elige porque eres una víctima fácil, es como en el mundo natural, el león no coge a la gacela más rápida y fuerte, va a por la blandita. En este mundo somos así porque de eso venimos, los instintos están ahí. Entonces, el que es agresivo por naturaleza va a intentarlo y cuando lo intente no va a elegir a uno que es culturista o cinturón negro, te va a elegir a ti que eres blandita y pequeñita» (risas contenidas). Algo que trasladó al mundo de los negocios cuando el ‘tiburón’ acecha a la empresa fácil de tumbar.

Toda una filosofía que deja contra las cuerdas cualquier atisbo de comodidad, complacencia y cortoplacismo. Así es como Yeray deja a la intemperie el argumento del fuerte contra el débil y el discurso victimista que puede llegar a justificar toda una vida. «Es que nos paga mal el jefe, pero ¿a que haces lo que te dice todo el rato? Si nunca protestas nunca ganas, ¿estás dispuesto a perder algo para subir? Con el bullying ocurre lo mismo, alguien se pone chulo y el otro se echa para atrás o llora, yo aprendí de la vida a base de esfuerzo».

Instructor de taekwondo en Cuenca/ Néstor Robaina

«No vienen aquí para ser campeones, sino para ser mejores»

Este mismo razonamiento lo aplica a cuestiones que no tienen que ver con las relaciones humanas, sino con las metas y objetivos personales: «También te sirve para un examen. Yo siempre se lo digo a los papás, hacen combate aquí no para que sean campeones de Castilla-La Mancha ni de España, sino para que sean mejores, para que el día de mañana después de pegarse aquí digan ¿un examen me va a poner nervioso a mí, de qué?».

Son 8 grados de valentía: blanco, amarillo, naranja, verde, azul, rojo y negro. Aunque, en su opinión, son grados relativos para tratar de conseguir metas a corto plazo y reducir la tasa de abandono. «En Corea no hay cinturones medios, son blancos o negros, no hay colorines» (risas). Aun así, un adulto en cuatro años podría llegar al máximo nivel, obviamente con esfuerzo y sacrificio.

El taekwondo guarda una diferencia principal con el kárate, la acrobacia: «El taekwondo se diferencia fundamentalmente de karate por los saltos y giros de las patadas. El Taekwondo es contundente, es rápido, es directo y es espectacular por los giros y los saltos».

Espacio Daebak/ Néstor Robaina

«Vienes siendo torpe y sales sin chocarte con los pies cuando caminas»

Yeray García no eligió Taekwondo por un qué, sino por un quién, su maestro, que nunca repitió un entrenamiento e hizo imposible que se aburriera. Además, se mostró muy orgulloso con la evolución del grupo en defensa femenina, aplicada al suelo, a la calle, con llaves y proyecciones… «También me hubiera gustado mucho que hubiéramos tenido un grupo de defensa personal policial», observó. Y ya está trabajando en llevar a cabo un torneo de copa para el próximo mes de abril.

De hecho, cuenta el caso de una joven del grupo contra el bullying como paradigma: «Cuando llegó al gimnasio no la veía saltar ni miraba para arriba, ahora es la jefa y yo la he ido empujando porque tiene habilidades, con los padres que me ayudan a remar, remamos».

Yerai García lleva 20 años dando clase y ha visto la evolución de pequeños y grandes. Sabe por dónde hay que ir para buscar lo que a uno le hace falta y potenciar lo que otro ya lleva escondido: «Vienes aquí siendo torpe y sales sin chocarte con los pies cuando caminas, levantando la cabeza y mirando hacia delante». ¿Quién no se apunta a semejante programa de autoestima y crecimiento personal?

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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