La Policía Local de Cuenca ha difundido un recordatorio a través de las redes sociales de recomendaciones preventivas para reducir accidentes y atropellos durante episodios de niebla, un fenómeno que complica la conducción y multiplica el peligro en vías urbanas y carreteras del entorno. El mensaje es claro: “Con niebla, la seguridad es lo primero”.
Según trasladan los agentes, la prioridad para quienes se ponen al volante es adaptar la conducción a la visibilidad real, incluso en trayectos habituales. Entre las pautas, destacan reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar adelantamientos salvo que sea imprescindible, con el objetivo de ganar margen de reacción ante frenadas inesperadas o vehículos que aparecen de forma repentina entre la bruma.
En el apartado de iluminación, la Policía Local insiste en encender las luces de cruce y evitar las largas, ya que pueden provocar reflejos en la niebla y deslumbrar, empeorando la percepción de la carretera. Cuando la visibilidad sea especialmente baja, recomiendan guiarse por las marcas viales para mantener la trayectoria y no invadir otros carriles.
El llamamiento incluye también a los peatones, considerados especialmente vulnerables en estas condiciones. Los agentes piden cruzar siempre por pasos habilitados y comprobar que los conductores los han visto antes de avanzar. Si se camina por carretera, recomiendan hacerlo por la izquierda, para ver venir a los vehículos. Además, subrayan la importancia de usar ropa clara o reflectante y evitar distracciones, especialmente el uso del móvil al cruzar.
La Policía Local recuerda que, con niebla, la percepción de distancias y velocidad se altera, por lo que cualquier decisión imprudente —un adelantamiento, un cruce apresurado o un despiste— puede tener consecuencias graves. “Poca visibilidad = mayor riesgo”, advierten, apelando a la prudencia tanto de conductores como de peatones.
