Más de 600 kilos de pólvora, «el mayor escaparate turístico» de Cuenca

Vive en directo con El Digital de Cuenca la fiesta de Moros y Cristianos de Valverde de Júcar

Tres encuentros y dos compañías. Los Dichos de este pueblo de Cuenca atraen a toda la comarca de La Mancha y alrededores para festejar lo que fue la Reconquista de Granada en el siglo XV. Una tradición de más de 500 años escenificada al más alto nivel, tanto en indumentaria como en rituales. Moros y cristianos se han enfrentado este jueves 8 de enero en una de las batallas dialécticas más espectaculares que acaban por poner el gorro cristiano al venerado Santo Niño de Valverde de Júcar.

«Estamos muy contentos. Un año más queremos que salga todo bien. Hoy es un día grande para nosotros y para el pueblo. Lo vivimos con mucha intensidad y cada vez sale mejor», afirmó el alférez Daniel LaRoda para El Digital de Cuenca. Tanto la descarga general como las batallas dialécticas de moros y cristianos son los actos centrales del día en este pueblo conquense que «viene mucha gente a visitar».

Víctor Manuel/ Néstor Robaina

«Desde que me sentó mi abuelo soy cristiano»

Esta fiesta tan tradicional se vive con una gran emoción, «demasiada», calificó entre risas Víctor Manuel LaRoda, el protagonista de los Dichos cristianos. Lo cierto es que Valverde está en boca de media Cuenca por sus fiestas de Moros y Cristianos: «Desde que me sentó mi abuelo soy cristiano, ¡vamos, de toda la vida! Es una tradición en la que se rememora la Reconquista cristiana en cinco días y comemos, bebemos, disfrutamos, lloramos y reímos».

Y es que no deja de ser una fecha en el calendario muy vistosa porque aúna indumentaria y vocabulario: «El color, el ruido, el lenguaje, hay un poquito de todo». Aunque pueda parecer difícil aprenderse tanto verso en una prosa antigua «para uno de Valverde no lo es», ya que lo viven desde pequeños.

Jaime Fuentes/ Néstor Robaina

«Tenemos que recitar alrededor de 40 o 50 estrofas cada uno»

El general de la compañía mora, Jaime Fuentes, aseguró que tienen que recitar alrededor de 40 o 50 estrofas cada uno: «A mí como valverdeño moro y de mucho arraigo en la compañía supone algo muy importante, luego como general de Dichos igual, pues en mi casa mi padre los dijo, mi hermano los dijo, y aunque yo también los he dicho ya, en realidad es un honor».

Para Fuentes, no hay nada más importante que estar hoy aquí a caballo y poder defender a sus tropas. «Es una tradición que no queremos que se pierda y no creo que se pierda. En Valverde siempre luchamos porque aquí a la gente le gusta mucho», aseveró. Además, los jóvenes lo viven con la misma devoción que sus padres: «Yo me senté aquí con 5 años y en las casas se vive tanto que los niños ya quieren participar desde bien pequeños, ayer en las guerrillas ya lo visteis, como dicen, maman de la teta» (risas). Por eso, para quien no conozca la fiesta les animó a venir los próximos años y ver en directo una «viva representación de la historia de España».

Francisco Javier cambia el gorro cristiano del Santo Niño de Valverde por la media luna mora tras el primer encuentro/ Néstor Robaina

Junto a él, Francisco Javier Poyatos, general de la compañía mora, calificó de «día grande» una conmemoración que «para cualquier valverdeño supone el día más importante del año». Y añadió: «La figura del Santo Niño la llevamos siempre en el corazón».

Está catalogada de Interés Turístico Regional y sus partidarios intentan que lo sea a nivel nacional para «subir un poco más el nivel». Según confesó Poyatos, se descargan más de 670 kilos de pólvora y ambas compañías están formadas por alrededor de 240 miembros. «Hay que verlo in situ para saber lo que es la esencia de la fiesta, los disparos de los trabucos y el Santo Niño salir por la puerta de la Iglesia», animó Poyatos.

David García/ Néstor Robaina

«Es como volver a dar un paso atrás en el tiempo»

David García López, general de la compañía de cristianos, también incidió en la importancia de este «día grande» que se vive con «muchísima devoción, alegría y emoción». «Aquí culmina cada grano de arena que hemos puesto entre todos durante todo el año y es lo que más nos gusta, tiene muchísimos años de tradición, más de 500, en que venimos rememorando estas fiestas y seguimos guardándolas año tras año», señaló con satisfacción.

Se mostró orgulloso de haberlas heredado de sus antepasados y de haber aumentado en 50 kilos el montante de pólvora respecto al año pasado. «La tradición se guarda desde pequeños, o bien por moros o bien cristianos, según lo que haya en cada familia, pues el padre lo sienta de una cosa o de otra, o incluso si tienen dos hijos, lo puede sentar uno de cristiano y otro de moro para que en el día de hoy digan los Dichos juntos», observó García. Así es como la Reconquista de Granada frente al reino nazarí tiene su eco en este condado de Alarcón, cuando el capitán Juan y Martín Ruiz de Alarcón lucharon en aquella batalla de Granada para conquistar la ciudad.

Segundo encuentro en la plaza de Cantero/ Néstor Robaina

«Es el mayor escaparate turístico que tenemos ahora mismo, a día de hoy, aquí en Valverde. Y quien no conozca la fiesta va a ver lo que es la cultura, lo que venimos guardando durante muchísimos años. Es como volver a dar un paso atrás en el tiempo, para que se presencie una conmemoración de lo que pasó en aquel entonces en Granada», concluyó el general cristiano.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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