Una potente borrasca atlántica, denominada Goretti, marcará el tiempo en buena parte de Europa occidental entre los días 8 y 9 de enero. El sistema se encuentra inmerso en un proceso conocido como ciclogénesis explosiva, un término que suele generar alarma, pero que los expertos insisten en aclarar. En la provincia de Cuenca, los efectos serán moderados y principalmente indirectos, aunque sí se notarán cambios significativos en el tiempo.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) recuerda que, pese a su nombre, no se produce ninguna explosión. Se trata de un concepto técnico que describe la rápida intensificación de una borrasca, cuando la presión atmosférica en su centro desciende de forma muy brusca en pocas horas.
Las borrascas son sistemas de bajas presiones habituales en las latitudes medias, con vientos que giran en sentido antihorario en el hemisferio norte. A lo largo de su vida pueden fortalecerse o debilitarse. Cuando esa profundización es extremadamente rápida -con descensos de presión cercanos a los 20–24 hectopascales en 24 horas- se habla de ciclogénesis explosiva. Las condiciones adversas, aclara la AEMET, las genera la propia borrasca, no el proceso en sí.
Una borrasca muy intensa
Según los análisis de Meteored, Goretti se está desarrollando bajo un chorro polar muy intenso, lo que favorecerá una profundización extraordinaria. En menos de un día, la presión en su centro podría caer más de 30 hectopascales, mientras el sistema avanza rápidamente hacia las islas británicas y el norte de Francia.
En esas zonas se esperan los efectos más severos: lluvias intensas, rachas de viento muy fuertes, nieve y un importante temporal marítimo. España quedará en el flanco sur del sistema, por lo que el impacto será mucho más limitado.
¿Cómo se notará en Cuenca?
En la provincia de Cuenca, la influencia de Goretti se traducirá principalmente en cambios térmicos y episodios de viento. Durante el jueves se prevé un ascenso generalizado de las temperaturas debido a la entrada de aire más templado desde el oeste, especialmente en aquellas zonas donde la niebla permita la insolación.
El viento podrá soplar con rachas moderadas a fuertes en áreas expuestas del interior, aunque lejos de los valores extremos del norte peninsular. De cara al viernes, el desplazamiento de la borrasca hacia Europa central favorecerá la entrada de aire más frío de origen polar marítimo, provocando un descenso de las temperaturas. Las precipitaciones serán escasas y la nieve quedará restringida a cotas altas del extremo norte del país.