Ya no es una sorpresa ver pintadas que se suceden por distintos espacios de la capital, incluidos algunos históricos y emblemáticos, un problema que genera preocupación entre vecinos y autoridades. A pesar de los esfuerzos municipales por proteger el patrimonio urbano, incluida la inversión en limpieza y restauración, estos incidentes continúan afectando lugares de valor cultural y simbólico para la comunidad.
La iglesia de la Virgen de la Luz, patrona de Cuenca y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015, ha aparecido este martes 30 de diciembre con varias pintadas en uno de sus laterales, generando indignación en la ciudad. El templo había sido recientemente restaurado, por lo que el acto vandálico ha causado especial consternación.

La presidenta del grupo municipal del Partido Popular, Beatriz Jiménez, condenó estos hechos “con absoluta firmeza” y los calificó de intolerables, resaltando que demuestran “la falta de respeto hacia nuestro patrimonio y hacia todos los conquenses”. Jiménez exigió al equipo de gobierno que actúe con rapidez para garantizar la protección de los bienes culturales de la ciudad y defendió la necesidad de que la ciudadanía se implique en la preservación del patrimonio.

Desde El Digital de Cuenca hemos querido conocer la opinión de los vecinos de la capital ante estos hechos y no han dudado en mostrar su indignación por el vandalismo. Algunos coincidieron en la vergüenza y falta de respeto a la ciudad son los principales problemas. Otros reclamaron medidas más severas para castigar a los responsables, como trabajos obligatorios de limpieza: “Que si los pusieran a fregar o barrer por ahí todos los días las calles, estaban a todos estos, porque es que hacen lo que les da la gana”, señaló un vecino. Una mujer añadió que la situación evidencia una diferencia con otras ciudades: “Viajo mucho y por ahí está todo súper limpio» poniendo de ejemplo otras zonas como Toledo o Murcia. Sin embargo, denuncia que «aquí está muy sucio todo. Esto es una vergüenza”.

Los grafitis se han convertido en un problema recurrente en Cuenca, afectando a distintos espacios públicos. El alcalde, Darío Dolz, ya anunció el pasado 16 de octubre una partida de 200.000 euros destinada a la eliminación de grafitis en la ciudad, como parte de las medidas para proteger el patrimonio urbano.

La iglesia de la Virgen de la Luz no solo es un símbolo religioso, sino también cultural e histórico, y su reciente restauración buscaba preservar su valor patrimonial para futuras generaciones.