Diez años después de aquel primer paso casi sin pretensiones, lo que comenzó como una reunión entre amigos se ha convertido en un proyecto cultural con identidad propia y proyección más allá de su lugar de origen. Una década marcada por la recuperación de las músicas de tradición oral, por la conexión entre generaciones y por una forma de entender el folklore como algo vivo, compartido y en constante transformación.
Zas!! Candil Folk cumple diez años en 2025 y, al echar la vista atrás, su voz y uno de sus motores creativos, Javi Collado, no oculta la sorpresa. Sorpresa y gratitud por un camino que empezó casi como un juego entre amigos y que hoy es una referencia dentro del folklore de raíz actualizado en Castilla-La Mancha y más allá de las fronteras de la región.
“Cuando retomé el folklore no pensaba que estaría tan en auge ni que tanta gente joven se interesara por la música tradicional”, reconoce en una entrevista con El Digital de Cuenca.
“Al principio me sentía bastante raro: una persona joven, que venía de otras músicas, cantando jotas… la gente se preguntaba ‘¿y este de dónde ha salido?’”, recuerda. Hace una década, que jóvenes se acercaran a las culturas populares resultaba todavía chocante, casi una rareza. Sin embargo, Collado subraya que en estos diez años el panorama ha cambiado radicalmente: la música de raíz se ha normalizado y ha encontrado nuevos referentes, con artistas como Rodrigo Cuevas, Rozalén o Sanguijuelas del Guadiana, y con la aparición de numerosas bandas surgidas del mundo rural que reivindican el folklore como una forma de identidad, resistencia y creación contemporánea.
Un origen casi accidental
Zas!! Candil Folk nace en torno a 2014-2015, a partir de una banda creada para animar los carnavales taranconeros. En uno de aquellos conciertos, Javi decidió cantar una canción tradicional sobre una base más cercana al blues. Un experimento que funcionó.
“A la gente le gustó y pensé: ¿por qué no retomar el folklore que había aprendido en casa?”
La idea cuajó gracias a una combinación muy particular: el conocimiento de la tradición popular local y la incorporación de instrumentos de banda, muy arraigados en Tarancón, donde la banda de música cumplió recientemente cien años. De esa unión surge un sonido propio que acabaría definiendo a Zas!! Candil Folk.
Raíces familiares y un círculo que se cierra
El folklore no llegó a Javi por casualidad. Su padre fue folclorista y agitador cultural, fundador del grupo Caño Gordo en los años 80. Tras el fallecimiento de sus padres cuando él era niño, Javi mantuvo el contacto con los amigos de su padre y con ese legado musical, aunque durante años se alejó del folklore.
Volver a cantar esas canciones tuvo algo de catarsis: “Cuando cantaba, la gente se emocionaba mucho, veían un poco a mi padre otra vez. Para mí fue un cambio de vida, es algo muy potente lo que me pasó ahí”, recuerda.
De hobby a proyecto vital
En sus inicios, Zas!! Candil Folk no tenía un plan definido. No había estrategia ni expectativas de futuro.
“Fue algo como un hobby. Hicimos lo que nos apetecía y a ver qué pasaba”.
Diez años después, ese “a ver qué pasaba” se ha convertido en una trayectoria sólida que le ha llevado a él y a todo su equipo a recorrer distintos puntos de la provincia con sus canciones, realizando conciertos o encuentros de folklore, clases de canto y percusión, proyectos educativos y una red de amistades tejida a través de la música tradicional.

Hoy, la música de raíz es el eje central de la vida de Javi Collado, aunque mantiene su formación como educador social:
“Entre clases, conciertos y proyectos, podría vivir perfectamente del folklore. Ahora mismo la música es el pilar fundamental de mi vida”.
A la hora de quedarse con un recuerdo concreto de estos diez años, Javi Collado no señala un momento puntual, sino una vivencia más profunda: haber podido compartir su pasión por la música con muchas personas a lo largo del camino. Entre esos recuerdos, hay uno especialmente significativo, casi simbólico, como es haber tocado en algunos de los mismos lugares donde años atrás había actuado su padre, reforzando ese vínculo entre pasado y presente que atraviesa todo el proyecto y que convierte cada concierto en algo más que una actuación musical.
Un folklore participativo y de calle
Musicalmente, Zas!! Candil Folk ha ido afianzando un sonido propio, marcado por la presencia de vientos y metales poco habituales en otros grupos de raíz. Pero si hay algo que define sus conciertos es la relación con el público.
“Hacer partícipe a la gente de la música tradicional, que no estén viendo un espectáculo, sino que ellos formen parte de ese espectáculo, que bailen, que puedan cantar, que puedan tocar algunos instrumentos incluso con nosotros”. Algo que consiguen convirtiendo cada cita musical en una jornada festiva y cercana con su público que, en algunos casos, acaba animándose e involucrándose con ellos.

Por eso no es raro ver al grupo tocando a ras de suelo, sin escenario, mezclados con el público, rompiendo barreras generacionales y estéticas:
“Antes parece que solo tenía que bailar la gente puesta de traje y de faja, pero vamos, yo, de hecho, no voy vestido en los conciertos de tradicional, vamos vestido de calle”.
Ese enfoque ha permitido que en sus conciertos convivan abuelos, padres, jóvenes y niños, todos participando sin prejuicios.
Mil amigos, mil amigas
El décimo aniversario llega acompañado de un nuevo trabajo discográfico: “Mil amigos, mil amigas”, un proyecto que resume el espíritu colectivo de estos diez años.
El disco, previsto para 2026, recogerá canciones aprendidas y compartidas con personas de distintos puntos de España, y se grabará con grupos de distintas localizaciones, acompañado de encuentros y celebraciones abiertas.
“Zas!! Candil Folk sin esas conexiones nos hubiéramos quedado en Cuenca y bien, pero al final nos hemos movido fuera de España a tocar y estoy muy contento”.
Colaboraciones y reconocimiento
A lo largo de su trayectoria, Zas!! Candil Folk ha compartido camino y escenario con artistas de gran proyección, como Rozalén, con quien Javi mantiene una relación de amistad previa a su éxito masivo.

“Es una satisfacción enorme que artistas con tanta repercusión que sigue siendo mi amiga y que hayamos podido compartir, que haya podido grabar en su disco… El aprendizaje es recíproco”.
Mirar al futuro: el folklore en las aulas
Si hay un reto claro para los próximos años, Javi lo tiene muy definido: reconstruir la cadena de transmisión oral.
Entre los nuevos proyectos destaca Folk en las Aulas, una iniciativa que llevará canciones tradicionales a colegios de la provincia, implicando a niños y docentes y creando materiales didácticos.
“Si los peques aprenden estas músicas, durarán más. Antes la transmisión era de boca a boca; ahora tenemos que reconstruirla aprovechando la tecnología”.
Diez años y los que vengan
Más allá de los escenarios y los proyectos, Javi Collado lanza un agradecimiento claro a quienes han acompañado a Zas Candil Folk durante esta década. Agradece, sobre todo, haber creído en “las locuras” del grupo, en esa forma de darle la vuelta al folklore de la zona sin perder su esencia, y en haber apoyado cada paso del camino. Collado pide que ese respaldo continúe, desde el respeto a la música de raíz hasta gestos tan sencillos y necesarios como seguir acudiendo a los conciertos, comprando discos y sosteniendo una propuesta cultural que solo puede crecer desde lo colectivo.
Un apoyo que, además, trasciende lo musical: “Poder ir a los pueblos a tocar y que siga yendo vida por ahí es también uno de los objetivos importantes”, afirma, convencido de que la cultura y la música popular son una herramienta clave para llenar de actividad, identidad y futuro los pueblos de una provincia marcada por la despoblación.