La despoblación, el envejecimiento y el abandono del medio rural son realidades que se repiten en muchos pueblos de la provincia de Cuenca. Con ellas no solo se pierden habitantes, sino también formas de vida ligadas a la tierra, al trabajo comunitario y al aprovechamiento sostenible del entorno. En ese proceso silencioso, elementos fundamentales del paisaje rural, como los huertos tradicionales, van desapareciendo sin apenas dejar rastro.
Esa es precisamente la denuncia que ha puesto sobre la mesa la cuenta de TikTok @nosvamospalpueblo.es, un proyecto que documenta experiencias reales de personas que apuestan por vivir y trabajar en el medio rural. En su reciente visita a Huerta del Marquesado, hablaron con varios vecinos, entre ellos Iván, que en un vídeo muestra una zona del pueblo que hasta hace apenas dos décadas estaba llena de huertos y atravesada por un camino hoy irreconocible.
Ya no quedan huertos
«En 20 años se ha perdido todo. Aquí había una ruta y aquí, a este lado, también había huertos», explica este vecino mientras señala un sendero cubierto de maleza. «Aquí sembraban los Cándidos, Gregorio el de la plaza, Pepe, Higinio padre, Anita… Y en 20 años, poco a poco, se han ido quedando los huertos muertos. El camino está destrozado y ha desaparecido», señala.
Su testimonio no es solo una evocación nostálgica, sino una llamada de atención sobre el abandono progresivo del patrimonio agrícola y comunal, fruto de la falta de relevo generacional y de apoyo a la pequeña agricultura.
@nosvamospalpueblo.es Iván de Huerta del Marquesado, nos muestra una zona del pueblo que antes estaba llena de huertos y que tenía un camino. Pero que actualmente ya no existe nada de eso. Nos cuenta que en 20 años han perdido todos los huertos. ¿Y en tu pueblo desaparecen los huertos? #vivirenunpueblo #nosvamospalpueblo #huertadelmarquesado #cuenca #campo ♬ sonido original – Nosvamospalpueblo
Sobre Huerta del Marquesado
La denuncia contrasta con la riqueza natural y cultural de Huerta del Marquesado, un pueblo de montaña situado a 1.257 metros de altitud, en pleno corazón de la Serranía de Cuenca. Rodeado de cumbres que superan los 1.800 metros, el municipio disfruta de más de 1.100 litros de precipitación anual, abundantes manantiales y un extenso bosque de pinos, quejigos y encinas que ocupa más del 60 % de su término municipal. Sabinares, acebos, tejos, tilos o madroños conviven con una fauna excepcional en la que destacan ciervos, corzos, gamos, muflones y jabalíes.
El pueblo conserva una arquitectura popular de aire serrano y un folclore antiguo que sigue formando parte de su identidad. Cuenta con alojamientos rurales, restaurantes de gastronomía tradicional, áreas recreativas, rutas de senderismo y bicicleta, y una notable riqueza micológica. Su Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, reconstruida casi en su totalidad, es uno de sus principales elementos patrimoniales. A todo ello se suman servicios básicos como centro médico, frontón, campo de fútbol y áreas de ocio.
Huerta del Marquesado tiene actualmente unos 155 habitantes y alberga la embotelladora de agua Fuente Liviana, instalada en 1991, cuya llegada impulsó el crecimiento poblacional y el desarrollo económico local. El turismo de naturaleza también ha supuesto un ligero incremento de la actividad en los últimos años.
Sin embargo, como refleja el vídeo de @nosvamospalpueblo.es, ni la riqueza natural ni el atractivo turístico han evitado la pérdida de espacios agrícolas tradicionales que durante generaciones alimentaron al pueblo y vertebraron su paisaje.