El Belén a tamaño natural que llena las calles de este pueblo de Cuenca: llega con novedades

El Belén de Villalpardo suma este año una posada, un mercado y un antiguo pozo, consolidando una propuesta que alcanza su tercera edición

El pasado 6 de diciembre, coincidiendo con el encendido del alumbrado y las actividades navideñas, se inauguró el belén de este año. La cita contó con chocolate caliente, bailes, la visita de Papá Noel y, sobre todo, la emoción de los más pequeños, que recorrieron las calles del municipio con asombro.

Un proyecto que crece cada año

Aunque Villalpardo es un pequeño municipio de Cuenca, sus calles se transforman cada año en un Belén a tamaño natural que sorprende a vecinos y visitantes. Muchos aún no lo conocen, pero la tradición ha ido creciendo desde su primera edición, consolidándose como un plan navideño único en la comarca.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Se trata de una bonita tradición que comenzó hace tres años el belén comenzó hace tres años, iniciándose con el portal de Belén colocado en la puerta de la iglesia, con la Virgen, San José, pastores y algunos animales. “Ese fue el primer año que instalamos algo. Gustó muchísimo, pero era más reducido y ocupaba solo la puerta de la iglesia”, explica Pilar a El Digital de Cuenca.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

En 2024 se añadieron los Reyes Magos, que se colocaron en la plaza del Ayuntamiento, y en esta edición, el recorrido se ha ampliado para abarcar la calle del Pozo, la calle de la Iglesia y una especie de plaza donde esta la anunciación, incorporando escenas nuevas como la posada, un mercado y un antiguo pozo, recreados con todo detalle según la memoria histórica de Villalpardo.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Figuras de tamaño natural y materiales reciclados

El belén cuenta con más de 25 figuras, de entre 1,60 y 1,90 metros, construidas con hierro, poliuretano, fibra de vidrio y telas recicladas. “Las mujeres de mi pueblo son quienes han hecho la mayor parte del trabajo: cosen los vestidos, preparan las figuras y adaptan los materiales que nos donan los vecinos”, afirmó la alcaldesa. Los materiales los proporciona el Ayuntamiento, pero la mano de obra es totalmente voluntaria, lo que convierte a esta iniciativa en un auténtico proyecto comunitario.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Las figuras del Belén de Villalpardo están construidas con estructuras de hierro y poliuretano, recubiertas con malla conejera, cola y fibra de vidrio para garantizar su resistencia a la intemperie. Cada figura vestida recibe su ropa de manera artesanal: las voluntarias cortan y cosen los trajes utilizando telas recicladas, como manteles, cortinas o sábanas donadas por los vecinos, dando vida y personalidad a cada pastor, pastora o animal del Belén.

Cada figura del Belén de Villalpardo refleja meses de trabajo y dedicación voluntaria principalmente por mujeres, aunque independientemente de ello, la alcaldesa está orgullosa de todos ellos. Pilar, alcaldesa del municipio, señala que la elaboración de los Reyes Magos el año pasado supuso un verdadero desafío, ya que se tuvo que realizar en un tiempo muy corto y eran figuras de gran tamaño, algo que nunca antes se había hecho en el pueblo.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Pero el valor del Belén va más allá de su espectacularidad. “Cultural y históricamente, estamos haciendo historia con esto”, asegura Pilar. La recreación de espacios emblemáticos, como la antigua posada o un antiguo pozo, permite a los vecinos, especialmente a los más jóvenes, conocer y revivir la memoria del pueblo, conectando pasado y presente mientras pasean por las calles decoradas con figuras a tamaño natural.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

La alcaldesa destaca que uno de los mayores logros del Belén es ver la cara de ilusión de los niños al recorrerlo. “Solo con eso ya sabes que todo el esfuerzo ha merecido la pena”, asegura, subrayando el impacto emocional y comunitario de la iniciativa.

El proyecto nació desde el Ayuntamiento de Villalpardo, que convocó a asociaciones y vecinos apasionados por la tradición navideña para crear un Belén a tamaño natural. Pilar, alcaldesa del municipio, recuerda que, antes de empezar, tomaron la inspiración de un Belén similar en San Lorenzo de El Escorial (Madrid).

La alcaldesa de Villalpardo subraya la singularidad de esta iniciativa: “creo que en Castilla-La Mancha, si hay alguno, yo lo desconozco». Con cada edición, el Belén ha crecido y se ha convertido en uno de los pocos de estas características que existen en la provincia de Cuenca y en Castilla-La Mancha, consolidándose como un atractivo singular de la región.

Una experiencia comunitaria y turística

La construcción del belén no solo embellece Villalpardo, sino que fortalece la comunidad. Pilar señaló que la participación une al pueblo, genera convivencia y refleja “el espíritu de colaboración y orgullo de nuestra gente”.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Además, la iniciativa atrae visitantes de pueblos vecinos e incluso de fuera de la provincia. “Gente de la Comunidad Valenciana nos ha dicho que vendrá a verlo”, comentó Pilar, destacando el potencial turístico del belén.

Como complemento al Belén, Villalpardo participará el próximo 19 de diciembre en el bus rural, una iniciativa de cuatro ayuntamientos de la comarca que permite recorrer varios municipios en una tarde. Los participantes disfrutan de chocolate, dulces y vinos locales, visitan los belenes y luces de cada localidad, y comparten juegos y música, fomentando la unión y el espíritu navideño entre pueblos. Los municipios implicados son Minglanilla, Villalpardo, El Herrumblar y Ledaña, y esta propuesta se lleva realizando tres años consecutivos.

Una tradición que sigue creciendo

El belén permanecerá hasta el 17 de enero, respetando la tradición local de la festividad de San Antón. Cada año se incorpora algo nuevo, y Pilar adelantó que ya se están barajando ideas para futuras ediciones.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Respecto al comportamiento de los visitantes, la alcaldesa hizo un llamamiento al respeto: “En estos años nadie ha roto ni estropeado nada. Esperamos que así siga siendo, porque esto es patrimonio de todos”.

Foto: Belén Villalpardo/ Cedida

Un reflejo de Villalpardo

Para Pilar, este belén es un reflejo de la identidad del municipio: “Somos un pueblo trabajador, unido y que da lo mejor de sí siempre que puede. La gente colabora con todo lo que puede y deja atrás muchas veces sus diferencias para hacer de nuestro pueblo un pueblo mejor, como es este caso”.

Con su belén a tamaño natural, Villalpardo ofrece una experiencia navideña única, que mezcla historia, creatividad y participación vecinal, convirtiendo sus calles en un escenario donde tradición y comunidad se dan la mano.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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