Último encuentro del año en casa para el VivoCuenca, que cosechó una nueva derrota en un partido igualado ante un Rivas al que le empató a tres, tras un 1-3 en contra, pero terminó cayendo al verse castigado por sus fallos.

Salió bien el VivoCuenca, con minutos de alta presión y encerrando a un Rivas al que le costaba salir con el balón jugado y teniendo la mejor ocasión en el minuto 6 por medio de Budia, quien no acertó a llevar a la red un balón que le cayó en el segundo palo.
Los conquenses estaban siendo mejores, revolucionando el choque con ella entrada de Raúl a la pista, creándose tres ocasiones, pero sin acertar.
Aunque los madrileños poco a poco se fueron acercando al área de Mario, que contenía las acometidas de los visitantes hasta el minuto 15, cuando Javier Marín recibió solo en el segundo palo para poner el 0-1. Tocó Mario, pero no fue suficiente.

La reacción de los azulones no tardó en llegar y un minuto después llegaba el empate. Adri recortaba con la derecha y le pegaba con la izquierda ajustado al palo para poner el empate en el marcador.
El encuentro estaba loco y quien mejor lo aprovechaba era el Rivas, que ponía el 1-2 por medio de César Casado con un disparo al primer palo y un minuto después segundo jarro de agua fría para los de Manolo Moya, cuando una mala salida de Mario terminó en el gol de Andrés Álvarez.

Pudo recortar diferencias antes del descanso el Vivo en una contra muy clara entre Raúl y Adri, pero el último pase de Adri no encontró receptor, marchándose al limbo lo que se cantaba como el 2-3.
Segunda mitad
Tras el paso por los vestuarios salió mejor el VivoCuenca, que fue en busca de la remontada. Le puso más intensidad arriba y supo cerrar mejor los espacios atrás, lo que hizo que pudiera poder correr y jugar a la contra, llegando el 2-3 de esa manera, cuando Álvaro Varas anotó tras una contra bien llevada por Ricardo. Entró el balón llorando, pero terminó pasando la línea para subir al marcador.
Se vinieron arriba los conquenses tras ese gol en busca del empate, gol que consiguió Rufo tras un buen pase de Adri desde la izquierda. Era el minuto 34 y quedaba partido para buscar la remontada completa.

En esas estaba el Vivo, que fue castigado con el 3-4 tras una pérdida y una jugada rápida que dejaba a Aranda solo delante de Mario. La picó y puso el gol del castigo a dos del final.
Pidió tiempo muerto Manolo Moya para jugar con portero-jugador, pero en la primera acción con superioridad blocó Pedro Coronado, que desde su área puso el 3-5 definitivo.
Duro castigo para un Vivo que no mereció terminar así y que tendrá que mejorar de cara al futuro para buscar salvarse.
