Esta Navidad, un pueblo de Cuenca sorprende con uno de los montajes más llamativos de su historia reciente: un Belén de crochet a tamaño real creado por el grupo local de mujeres conocido como “Las Ganchilleras”. La iniciativa, impulsada por la teniente de alcalde e integrante a su vez de este grupo, Ángela Rubio, ha movilizado a unas 25 personas —principalmente mujeres, aunque también participan niños y algún hombre— y ha dejado boquiabiertos a los vecinos durante el encendido navideño del pasado 6 de diciembre.
Se trata de Valverde de Júcar, donde el grupo ha trabajado durante meses para dar forma a figuras a tamaño real con este material de San José, la Virgen y el Niño Jesús. El resultado va a convertir al pueblo en un punto de visita obligado estas fiestas.

Rubio explica que la idea nació directamente de ella. “La idea salió mía y lo propuse a las mujeres del grupo que tenemos de crochet”, cuenta a El Digital de Cuenca. Reconoce que al principio surgieron dudas sobre si serían capaces de afrontar un proyecto tan ambicioso, pero el entusiasmo terminó imponiéndose: “Como no hay nada que se les resista, tiramos para adelante y nos ha salido perfecto”, explica con alegría.
Se trata del primer año que realizan un Belén, aunque el grupo ya cuenta con experiencia en proyectos colaborativos: el pasado año elaboraron un árbol de este mismo material y, en verano, varias mandalas que decoraron calles y plazas del pueblo para protegerse de las altas temperaturas. En esta ocasión querían “probar y cambiar para hacer algo nuevo”. Confía en que se pueda consolidar la propuesta cada año.
Un Belén monumental
Las dimensiones del nacimiento es uno de los aspectos más llamativos. A diferencia de los tradicionales, las figuras principales se acercan al tamaño real de una persona: San José alcanza 1,75 metros, la Virgen mide alrededor de 1,60 y el Niño Jesús se sitúa entre 60 y 70 centímetros, creando un impactante efecto de realismo que no deja indiferente a quienes se acercan a contemplarlo.

“No es lo mismo que sea en figuritas pequeñas que en el tamaño que lo hemos conseguido hacer”, subraya Rubio. El montaje ha supuesto un gran reto técnico, especialmente en la elaboración de las caras. “Lo más complicado fue el tema de las facciones: ojos, pestañas, nariz…”, explica.

Gracias a la habilidad de una de las integrantes, que ya había trabajado imágenes pequeñas, consiguieron dar realismo a los rostros.

En total han utilizado cerca de 500 ovillos de hilo, además de las estructuras necesarias para dar forma a las figuras y un portal construido con cañas y alpacas.
De octubre a diciembre: dos meses de trabajo intenso
El proyecto comenzó a mediados de octubre y se terminó el 4 de diciembre, apenas dos días antes de su presentación oficial. Las figuras se colocaron el mismo día del encendido, apenas dos horas antes, para mantener la sorpresa.

“La gente sabía que estábamos haciendo un nacimiento, pero no era consciente del tamaño. Entonces lo hicimos así un poco en plan sorpresa”, recuerda la teniente de alcalde de la localidad y a su vez integrante del grupo.

La inauguración se celebró con chocolate y magdalenas, y la respuesta vecinal fue “impresionante”: enhorabuenas constantes, realizando fotografías y con una gran participación en el acto.

Expuesto al aire libre y disponible hasta mediados de enero
El Belén puede visitarse en un parque junto a la plaza del pueblo, al aire libre y accesible en cualquier momento del día.

Para protegerlo, el grupo ha colocado una cinta perimetral, aunque confían en el civismo de los visitantes. “Esperemos que se comporte bien la gente», pide Rubio, lanzando este mensaje para evitar así que no haya que lamentar ningún daño.

La exposición permanecerá instalada hasta aproximadamente el 16 de enero de 2026.
Un proyecto que fortalece la comunidad
Más allá del resultado artístico, la teniente de alcalde subraya la dimensión social del proyecto: “Nuestro objetivo es la unión entre nosotras… que las personas más mayores salgan un ratito de sus casas, se relacionen y pasemos un buen rato”. Para ella, este Belén ha sido “un reto y un orgullo”.
Rubio anima a cualquier vecino o visitante a acercarse a conocerlo. “Espero que les guste, que valoren el trabajo que hemos hecho durante estos meses. El grupo está abierto para todo aquel que quiera colaborar y participar”.
Y ya piensa en el futuro: si este año han sorprendido con el nacimiento, en 2025 quieren ir más lejos. “En un futuro queremos ampliar más imágenes, por ejemplo los Reyes Magos para ir haciéndolo más bonito y que tenga más piezas” concluye.