Desde el pasado 1 de diciembre, una avería en la Tubería Manchega ha obligado a cortar el suministro habitual de agua potable, dejando a los vecinos sin acceso al caudal principal y obligando a depender por completo de los pozos municipales. La incidencia, que ya acumula varios días y cuyo arreglo se ha visto retrasado por la lluvia, mantiene activada la recomendación de no consumir agua del grifo debido al alto contenido en sulfatos registrado en la última analítica.
En El Provencio, sin embargo, el alcalde Julián Barchín explica a El Digital de Cuenca que, pese a depender exclusivamente del agua de pozo durante estos días, en ningún momento se ha producido un corte real de suministro ni se espera que ocurra.
La avería se detectó la pasada semana en un tramo situado después de la conexión de El Provencio, pero la empresa responsable del mantenimiento decidió cortar el flujo desde el municipio anterior para poder trabajar sin presión en la conducción, que transporta agua de más de 10 kilos. Esta medida, explica el primer edil, se tomó por seguridad de los operarios.
El pueblo tiene agua en todo momento
Barchín subraya que los vecinos tienen agua “no se ha cortado en ningún momento” y que el sistema municipal está automatizado:
“En el momento en que la Tubería Manchega deja de enviar agua, entra directamente el pozo. El suministro está asegurado”.
Aunque el agua del pozo es históricamente la que ha consumido el municipio, presenta en ocasiones niveles ligeramente superiores de sulfatos respecto al máximo recomendado (750 mg/l). Actualmente ronda “800 y algo”, por lo que el Ayuntamiento ha informado a la población, como marca el protocolo.
El alcalde recuerda que esto no supone un riesgo sanitario, pero obliga a comunicarlo por transparencia:
“No es que el agua sea peligrosa, lo que pasa es que dicen que ya no es apta tienes que avisar a la población porque está por encima ese valor solo del sulfato. Una vez pasa por la fuente de ósmosis baja a 200, cuatro veces menos. Llevamos toda la vida bebiendo este agua”.
Dos fugas y retrasos por la lluvia
La avería, que según Barchín se debe a que “no pegaron bien algún tubo” en la instalación, provocó dos fugas en un tramo cercano a El Provencio. El municipio fue, de hecho, quien dio el aviso al detectar que el problema no pertenecía a su red interna.
Los trabajos ya habían comenzado, pero las lluvias de estos días han provocado que una de las zanjas se rehundiera, obligando a reabrirla y retrasando la reparación prevista inicialmente para el lunes.
El alcalde explica que está permanentemente en contacto directo con la empresa que gestiona el servicio y con la empresa responsable de la Tubería Manchega. Asimismo tranquiliza a la población porque no es una situación alarmante.
Este miércoles, con la mejora del tiempo, se espera que los operarios puedan completar la intervención: “Creo que en el día de hoy se va a quedar hecho, eso es lo que me dicen. Espero que puedan los operarios trabajar y que se lleve a cabo la reparación”.
Un problema puntual en una infraestructura joven
Barchín recalca que se trata de una avería puntual en una infraestructura relativamente reciente y externa al Ayuntamiento: “No es un problema municipal, es de Aguas de Castilla-La Mancha. Es algo que entra dentro de lo normal en una tubería de estas características y presiones” en una infraestructura relativamente joven como define ya que surte de agua desde hace unos dos años.
Una vez concluyan los trabajos, el municipio volverá a abastecerse prioritariamente desde la conducción regional.
“En el momento que se reponga y abran, empezaremos a tomar agua porque siempre damos prioridad al agua de la Tubería Manchega”, afirma.