Centro Integrado de FP en Cuenca, una formación profesional «sin complejos» para encontrar trabajo

El director Samuel Fernández recomienda a sus alumnos pensar en qué quieren trabajar para acertar con el recorrido académico

La conversación no puede sino empezar por una generación atrás cuando se buscaba favorecer la educación universitaria a cualquier precio para satisfacer la necesidad de éxito profesional que no se pudo ambicionar en otros tiempos. Y es que la Formación Profesional, conocida popularmente por las siglas FP, es un tipo de escolarización que ha ido muy ligada a los fenómenos sociológicos y a los cambios históricos. Por no mencionar el elevado salario que acompaña este tipo de oficios, al fin y acabo, del todo necesarios en el día a día de cualquier sociedad.

Samuel Fernández es el director del Centro Integrado de Formación Profesional en Cuenca y presentó en El Digital de Cuenca su oferta de casi una veintena de ciclos formativos divididos en seis familias: Electricidad y Electrónica, Instalación y Mantenimiento, Imagen y Sonido, Informática y Comunicaciones, Hostelería y Turismo, y Agraria. Después de pasar por los fogones se hacía necesario abarcar el resto de la oferta académica para reflexionar sobre los principales motivos que llevan a los jóvenes a elegir un tipo de estudios u otro.

Samuel Fernández explica las razones que llevan a los jóvenes a optar por un grado universitario en vez de una formación profesional/ Néstor Robaina

LA PIRÁMIDE INVERTIDA DE LA FP

«Tenemos un problema y es que venimos de una sociedad sin mucha formación que hacía cada vez más necesaria que fuera de nivel alto, precisamente por el complejo de no haber podido acceder a ciertos niveles educativos; hace 30 años queríamos que los hijos fueran ‘lo más’ y conseguir ese concepto de éxito en forma de título universitario, cueste lo que cueste y a cualquier precio, porque como yo no lo tuve, mis hijos sí lo tienen que tener», reflexionó en términos generales y validando las excepciones, sobre todo en grandes ciudades.

Sin embargo, la formación de los oficios, o sea, el comienzo de la formación profesional que luego se amplió a familias profesionales, necesitaba y sigue necesitando trabajadores en todos los campos: «No hay electricistas, hay ingenieros en Telecomunicaciones, siempre hemos querido tener más capacitación». De hecho, confirmó que a día de hoy sigue haciéndose: «Se elige un grado superior mejor que un grado medio, cuando son funciones distintas, el superior tiene por objetivo la gestión de equipos y la implementación de proyectos, mientras que el grado medio tiene por función desarrollo de infraestructuras y ejecución, no planificación». Un sinsentido por culpa de una palabra.

En la raíz está la «falta de conocimiento» que, afortunadamente, según relató Fernández, se está resolviendo gracias a un «cambio a nivel estratégico», tanto europeo como nacional y, por supuesto, en las Comunidades Autónomas. «Hay estudios que dicen que en torno al 60-70% de la población debería tener una titulación de grado medio, el 20-30% de grado superior y de estudio universitario un 10%», observó ante la constatación de la realidad. «Tenemos una pirámide invertida; hay muchísimas personas que vienen de la universidad a redirigir su vida hacia otro sector con una formación eficaz y mayor inserción laboral», confesó.

Aquí no se trata de mejor o peor. «Nosotros enseñamos a hacer, no tanto a recordar o memorizar, esa es la diferencia, el saber y el saber hacer, y tienes que tener las dos cosas para poder sacar adelante una profesión», remarcó con la sabiduría de los años.

YO SOY FP, uno de los lemas del CIFP/ Néstor Robaina

CAMBIOS DE TRABAJO PARA VIVIR MEJOR

A esto añadió que la sociedad ha cambiado su manera de entender el trabajo y esa transformación se está viendo en el acceso a perfiles profesionales: «Las generaciones milennial , Z… van queriendo utilizar el trabajo para llevar una vida, todos queremos ya trabajar para vivir». Un aspecto inofensivo, pero que a veces se traduce en una comodidad que impide a los jóvenes utilizar los recursos educativos con los que cuentan. «Antes queríamos ganar dinero a toda costa porque nuestros padres o abuelos querían dejarlo a la generación siguiente, ahora queremos ganar dinero para poder llevar nuestra vida, con lo cual hace falta menos dinero; se llama éxito silencioso», expuso con interés.

Se juntan dos cuestiones donde la empresa tiene mucho que perder, en opinión del director, porque ahora mismo están empezando a tener problemas para encontrar trabajadores en caso de que las condiciones, más que los salarios, no respondan a las expectativas: «Un respeto, unos buenos días libres, un mimo en el trato… (risas); hablo de todos los sectores, la gente se cambia de trabajo ganando menos para vivir mejor».

Una alumna prepara un proyecto de diseño de un hotel ficticio dentro del ciclo de gestión de alojamientos turísticos/ Néstor Robaina

¿MI OCIO TIENE SALIDAS LABORALES?

En teoría, la elección de los estudios viene marcada por una proyección futura de un trabajo que satisface, ya sea por gusto o por valía, pero hay más factores implicados: «Me estoy dando cuenta de que un alumno de Secundaria recibe información de lo que estudia (matemáticas, ciencias…) o si tiene algún familiar cercano puede conocer profesiones clásicas de bombero, policía, médico…, pero no conoce la realidad de salidas». La tendencia, por tanto, es continuar Bachillerato, pero Fernández alertó sobre la ruptura que existe entre el desarrollo profesional y los contenidos académicos: «Yo siempre les digo ‘no pienses qué quieres estudiar, piensa en qué quieres trabajar’, porque no tiene nada que ver».

A su juicio, no es un problema de falta de orientación vocacional, ya que «las estructuras existen», sino de que al alumno de 15 años no le llega esta información por querer lo que admiran: figuras del mundo de la comunicación manipuladas por reels, casos de éxito de futbolistas, youtubers… Según aclaró, puede que el ocio se convierta en trabajo, pero avisó que una cosa es jugar a un videojuego y otra trabajar en videojuegos donde hay que estudiar la usabilidad y maniobrabilidad desde el punto de vista técnico.

El último paso sería asegurarse de que lo que se quiere hacer tiene salida profesional y puso su propio ejemplo como caso: «Yo estudié Químicas, pero cuando vi que aquello estaba estancando decidí dar un paso y estudiar Telecomunicaciones, no pasa nada, al final yo veía que el futuro laboral no tenía nada que ver con las químicas que me han fascinado toda la vida». Puso más ejemplos: «Si a un chaval le gustan las Matemáticas que lo haga porque le guste la computación o si le gusta la Geografía que lo estudie porque se quiere dedicar a la cartografía». Es decir, consiste en tener un objetivo laboral y no utilizar la carrera como un paso más.

Samuel Fernández, director del Centro Integrado de Formación Profesional Nº1 de Cuenca/ Néstor Robaina

HABRÁ PROFESIONES QUE TODAVÍA NO HAN APARECIDO

«El concepto de centro integrado no pretende integrar toda la FP de Cuenca», matizó, sino que proviene de la unificación de dos enseñanzas que venían por educación y por empleo. Actualmente cuentan con 800 alumnos incluyendo la modalidad a distancia y bilingüe. También disponen de dos residencias para el alojamiento de estudiantes, la principal con 72 plazas y otra con 30 en Albaladejito.

Su filosofía radica en un concepto de formación profesional más amplio que no acaba con la finalización del ciclo: «No es que tú cursas ahora y te sirve para toda la vida, vivimos en una sociedad cambiante y lo que hoy vale dentro de cinco años no, incluso habrá profesiones que todavía no habrán aparecido». De la misma forma que la televisión que él aprendió en Telecomunicaciones ha avanzado hacia una difusión en streaming por plataformas.

«No podemos pretender que en el conjunto de las localidades de España haya acceso a toda la FP, pero habrá que empezar a ver si el modelo de campus universitario tiene sentido en nuestra Comunidad Autónoma, geográficamente tan extensa», concluyó el directivo, quien insta a estar preparados para el pulso que nos tiene preparado el mercado laboral en los próximos años.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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