Este sábado 29 de noviembre, el Club de Moteros Savageros inaugurará su nuevo local, un espacio que marcará un antes y un después en la vida de sus miembros. Ismael Montero, presidente del club y de la Asociación Cultural Savageros, cuenta a El Digital de Cuenca la historia, evolución y filosofía de este grupo que ha conseguido consolidarse en Cuenca y traspasar fronteras provinciales.
De un foro virtual a un club consolidado
El origen del Club Savageros tiene sus raíces en un foro de motos de 2005 yestá íntimamente ligado a una afición compartida por la Suzuki Savage. Según Ismael Montero:
«Yo hice el foro porque cuando me compré la primera, la Suzuki Savage —que en realidad fue mi segunda moto— lo creé junto con otros dos amigos para compartir lo típico: consejos, manuales de instrucciones, cómo hacer tal cosa, o cómo cambiar alguna pieza».

Con el tiempo, esos primeros intercambios en línea llevaron a quedadas y reuniones en persona, y en 2012 el grupo se formalizó como biker club con sus colores, símbolos y estatutos propios.
«Conforme empezamos a quedar y conocernos, decidimos montar un biker club. Queríamos darle un sentido más formal a este grupo que ya se conocía en persona», explica.
En ese momento contaban con 7 u 8 miembros, y hoy han crecido hasta unas cuarenta personas, incluyendo miembros de otras provincias como Valencia, Murcia, Jaén, Jerez y Madrid.

«El crecimiento ha sido poco a poco. La gente se interesa por nuestro ambiente, por viajar en moto, y se va sumando al club», señala Montero.
Lo que empezó como un pequeño foro técnico se convirtió en una comunidad de amigos unidos por la pasión por la moto y la vida en carretera.
Identidad y valores del club
Los colores y símbolos del club reflejan su identidad: una pica de la baraja francesa con llamas y llaves cruzadas, que representan la pasión por las motos y la dedicación a personalizarlas y mantenerlas.
«No se trata solo de montar en moto, sino de apoyarnos entre nosotros y crear una verdadera comunidad. Lo que prima es la amistad y el respeto hacia los demás clubes y moteros».

El club es inclusivo en cuanto a edad, profesiones y lugares de residencia con miembros que van desde jóvenes que rondan los 24 años hasta más veteranos superan los 60. El único requisito formal para unirse es tener una moto de más de 125cc y ser conductor activo.
La afición por las motos: un estilo de vida
Para los Savageros, la moto es más que un medio de transporte es “un estilo de vida”. Ismael Montero lo describe así:
«Si pasas una semana sin montar en moto, te falta algo es como si estuvieras enfermo. Por lo que es absolutamente necesario. Montar te da libertad, adrenalina, y te permite desconectar mientras compartes con tus amigos».

El motociclismo es una pasión que trasciende edades y que, según Ismael, está creciendo entre los jóvenes. Series como Hijo de la Anarquía o Mayans M.C pueden despertar curiosidad, pero el club subraya que la realidad es mucho más cercana y amigable:
«La verdad es que hacen más daño, que ayudan porque muestran una visión que no es la de verdad. Ver a alguien con un chaleco y parches no significa que sea delincuente. Son símbolos de identidad».
El nuevo local: un proyecto ilusionante
Hasta ahora, el club no contaba con un espacio propio. La creación de la Asociación Cultural Savageros les ha permitido alquilar un local que será su punto de encuentro y centro de actividades.
«Nos ha supuesto mucho trabajo, remodelarlo nosotros mismos, decorarlo a nuestro gusto, pero también muchísima ilusión. Es nuestro espacio para reunirnos, organizar rutas o talleres». El presidente del club señala que el espacio también está pensado tanto para que los miembros se reúnan como para que otros moteros y clubes de Cuenca puedan pasarse y disfrutarlo.

El local no será un bar abierto al público, sino un espacio privado para miembros y asociados. La inauguración del 29 de noviembre será una jornada especial donde cualquier interesado podrá conocer al club, escuchar música rock con DJs invitados y descubrir las actividades de la asociación cultural. El nuevo espacio estará situado en la calle Ramón y Cajal, 20, antiguo espacio de la cervecería Don Pincho.
Para mantener el local, los miembros pagan una cuota de 25 euros mensuales, destinada a cubrir el alquiler y gastos generales. Invitan a cualquier interesado a contactar con ellos si quieren formar parte de este grupo.
Actividades y vida del club
El Club Savageros organiza actividades prácticamente todos los fines de semana. Desde rutas y almuerzos hasta asistir a eventos y aniversarios de otros clubes dentro y fuera de Cuenca. Destacan la provincia como un paraje ideal para los aficionados a las dos ruedas.
«Dependiendo de la ruta, podemos salir a La Mancha, la Serranía Alta, la Alcarria… Cuenca es ideal para montar en moto, hay paisajes espectaculares y carreteras perfectas para disfrutar.»

Con el nuevo local, la asociación creada por integrantes del club espera desarrollar más actividades culturales y formativas, incluyendo talleres, cursos y charlas sobre motociclismo y mecánica.
Retos y futuro
En sus más de diez años de existencia, el Club Sabajeros ha experimentado un crecimiento exponencial en el número de miembros y continúa en expansión. Entre sus objetivos se encuentra fomentar la afición por las motos en Cuenca y sus alrededores, así como consolidar la Asociación Cultural Savageros como un espacio de encuentro para los moteros. Además, el club pretende ampliar sus actividades, incluyendo talleres y rutas, siempre manteniendo la amistad, el respeto y el espíritu de comunidad que lo han caracterizado desde sus inicios.

«Acabamos de empezar con el local, pero tenemos muchas ideas que queremos ir materializando poco a poco».

El Club Savageros demuestra cómo una afición compartida puede consolidar amistades, crear comunidad y ofrecer experiencias únicas. Su nuevo local en Cuenca será un espacio para que moteros de toda la provincia y más allá puedan reunirse, aprender y vivir la pasión por las dos ruedas como un verdadero estilo de vida.