Los pacientes oncológicos que precisan del servicio de Radioterapia siguen su particular calvario para sortear las inclemencias del IVO. A la espera de que el Acelerador Lineal concluya sus trabajos de calibración y de que reciba de nuevo el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, ha ofrecido algún detalle más preciso sobre su posible puesta en marcha.
Durante el acto de presentación del cierre de las Urgencias del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, Ballesteros ha apuntado que es consciente desde hace muchos años de que el servicio estaría operativo en las primeras semanas del año que viene: «Enero, febrero de 2026. Porque desde 2018 se lleva trabajando en la estrategia regional a nivel comunitario por extender la oncología radioterápica en el ámbito público e internalizarla en las 5 capitales de provincia, una decisión acertadísima del Consejo de Gobierno del presidente Emiliano García-Page, y desde entonces se ha transformado la oncología radioterápica en la región».
A su juicio, el hecho de que solo hubiera cuatro aceleradores lineales en aquel entonces y hoy haya ocho «es un sinónimo claro» de cómo se está avanzando en esta prestación. Y añadió: «Desde entonces sabíamos cuándo estaría operativa la radioterapia, aunque nosotros estamos llevando nuestros pasos».
Así, el servicio de radiofísica y protección radiológica, junto con el de oncología radioterápica, están llevando a cabo todas las labores de «conexión y coordinación» con el Consejo de Seguridad Nuclear desde hace muchos meses: «La operatividad está pensada para que tras las Navidades podamos estar empezando«.
El día concreto de momento se desconoce, puesto que tiene que volver a contar con el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear y eso, según indicó, ya no depende de su ámbito de actuación. «Pero a lo largo de enero, febrero estaremos operativos», zanjó Ballesteros para calmar las preguntas de los periodistas.