La localidad conquense de Las Mesas vivió una Santa Cecilia histórica gracias a la presencia de Abel Moreno, que dedicó un concierto íntegro a su obra y compartió una jornada cercana con músicos y vecinos. La calidad artística y la emoción del público convirtieron la celebración en un momento memorable para todos los asistentes.
La clausura de los actos en honor a Santa Cecilia en Las Mesas estuvo marcada por un concierto de enorme sensibilidad y hondura musical. La presencia del prestigioso compositor y director Abel Moreno dio un carácter especial a la cita y permitió comprobar, una vez más, la excelente forma en la que se encuentra la Banda de Música de la localidad, que supo conectar desde el primer momento con un público entregado.

El programa elegido para la ocasión giró íntegramente en torno a la trayectoria de Moreno e incluyó desde pasodobles vinculados al mundo taurino hasta algunas de sus marchas procesionales más conocidas. El punto álgido de la velada llegó con la interpretación de la célebre «La Madrugá», que la banda abordó con un sonido pulcro y lleno de matices, creando un ambiente de profunda emoción entre los asistentes.
También destacó la intervención del Coro de Las Mesas, cuya participación alcanzó un brillo especial durante la marcha «Encarnación Coronada». En el transcurso del acto se dio la bienvenida oficial a los nuevos componentes de la banda, así como a los recién nombrados «musos», Alejandro y Yolanda.
A lo largo del sábado 22 de noviembre, Abel Moreno participó en todas las actividades previstas, entre ellas la recepción que le ofreció el alcalde, Carlos Algaba, en el Ayuntamiento. El director tuvo ocasión de acercarse asimismo a la imagen del patrón, el Santo Niño de la Bola, en un gesto que formó parte del programa institucional de la jornada.

La presencia del maestro estuvo acompañada en todo momento por una actitud cercana y afable con los músicos, demostrando su compromiso con la música y con las bandas que mantienen vivo este patrimonio cultural. Para la formación de Las Mesas, esta actuación adquiere ya un carácter histórico, destinado a permanecer en la memoria de sus integrantes por la emoción vivida sobre el escenario.
Como gesto final, Abel Moreno ofreció un bis inesperado: la marcha militar «División de Montaña», cuya ejecución enérgica y brillante puso al público en pie. La cita reunió además a numerosos músicos de distintos puntos de la provincia de Cuenca, que no quisieron perderse un concierto de tal magnitud y que quisieron acompañar a la banda en un día tan señalado.
El alcalde, durante la recepción oficial, trasladó al compositor su deseo de que escriba una marcha dedicada al patrón del municipio y expresó su intención de que la Banda de la Escuela de Música de Las Mesas pueda volver a actuar en Sevilla, como ya hiciera en la Basílica de la Macarena, donde dejó un recuerdo imborrable. Como muestra de gratitud, Algaba obsequió al maestro con un Quijote conmemorativo, símbolo del reconocimiento del pueblo.

La edición de este año de Santa Cecilia quedará grabada en la memoria de músicos y vecinos como una de las más especiales que se recuerdan: por la calidad artística del concierto, por la calidez del público y por la presencia de un referente como Abel Moreno, cuya música y cercanía dieron auténtico brillo a la celebración.
