En el turno de ruegos y preguntas, el concejal del Partido Popular Agustín Segarra trasladó en el Pleno del Ayuntamiento de Cuenca, correspondiente al mes de noviembre, las quejas de vecinos y hosteleros del Casco Antiguo por las molestias generadas por los megáfonos y altavoces utilizados por algunos guías turísticos durante las visitas guiadas. Según expuso, estas incidencias se reproducen especialmente en zonas muy concurridas, donde los grupos se concentran junto a terrazas, portales o estrechos espacios de paso.
Segarra explicó que este uso de amplificación “interrupciones en la conversación de los clientes, molestias a los vecinos en sus viviendas y una merma evidente en la convivencia diaria”, sobre todo en horas de máxima afluencia turística.

Recordó además que Cuenca no sería la primera ciudad en adoptar medidas al respecto. Barcelona prohibió estos dispositivos en 2022, Florencia en 2023 y Toledo hizo lo propio en 2025 mediante su ordenanza de turismo y convivencia, donde también reguló el tamaño de los grupos y fomentó sistemas de audioguía individual.
Por ello, el edil pidió iniciar conversaciones con guías, hosteleros, vecinos y áreas municipales para estudiar la incorporación de esta limitación en la ordenanza de convivencia.
La concejala de Turismo de Cuenca Nos Une, Marta Tirado, aceptó el ruego y reconoció que el problema “ya había sido trasladado previamente” por residentes y establecimientos del Casco Antiguo.

Tirado explicó que la Concejalía lleva semanas trabajando en ello y que ya se ha comenzado a contactar con guías y empresas para pedirles que eviten el uso de megáfonos. Añadió que se está analizando la mejor fórmula para incorporar esta restricción a una ordenanza municipal con el fin de compatibilizar la actividad turística con el derecho al descanso y la convivencia vecinal.