El apagón registrado este martes por la mañana en Cuenca, que afectó a varias zonas de la ciudad y dejó sin suministro eléctrico a numerosos vecinos y comercios, se ha saldado finalmente sin incidencias de gravedad. Según datos facilitados por el Ayuntamiento de Cuenca, el único aviso gestionado por el Servicio de Bomberos ha sido el de una persona atrapada en un ascensor en la zona del mercadillo.
El corte de luz, que comenzó alrededor de las diez, provocó interrupciones en la actividad de varios establecimientos, especialmente en el entorno de Cuatro Caminos, así como en distintos barrios como Casablanca, Las Quinientas, Reyes Católicos, Santa Ana y parte de Santa Mónica. En todos ellos, los vecinos se vieron sorprendidos por una caída del suministro que se prolongó durante casi media hora.
Pese a la amplitud de la incidencia, los servicios de emergencia solo tuvieron que intervenir en este único suceso relacionado con el apagón.
La luz comenzó a restablecerse pasadas las diez de la mañana, devolviendo la normalidad a las zonas afectadas.