Cuenca aprueba la Zona de Bajas Emisiones: conoce los plazos, restricciones y vehículos autorizados

La medida entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de la provincia, con aplicación de restricciones desde el 1 de enero de 2026, y un régimen sancionador que comenzará el 1 de julio de 2026

El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca del mes de noviembre ha aprobado este lunes la Ordenanza Municipal de Creación y Gestión de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), un paso que marca el inicio de la transformación urbana de la ciudad hacia un modelo de movilidad más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. La aprobación llega tras un largo proceso de alegaciones, debate técnico y político, y la intervención de diferentes grupos municipales.

El concejal de Tráfico, Movilidad y Patrimonio, Héctor Serrano (PSOE), explicó que la zona centro de Cuenca queda delimitada por calles como Aguirre, las Torres, Tintes, Huécar, Colón, la plaza de la Trinidad, Palafox y la avenida Virgen de la Luz. Además, se prevé el inicio de estudios para ampliar la ZBE al Casco Antiguo. Serrano detalló las medidas de la ordenanza:

  • Los vehículos empadronados en la zona, bicicletas, vehículos de movilidad personal tendrán acceso libre. También tendrán autorización municipal indefinida los vehículos esenciales, quienes sostenten propiedad de garajes dentro de la zona, así como los vehículos históricos, los vehículos para personas con medida reducida y, por último, los vehículos a nombre de personas empadronadas en la ZBE.
  • Según el calendario que figura en el anexo 1 de la ordenanza, la prohibición de acceso a la zona de bajas emisiones se aplicará inicialmente a los vehículos sin etiqueta ambiental hasta el 31 de diciembre de 2033. A partir del 1 de enero de 2034, esta restricción se extenderá a los vehículos con etiqueta B, y desde el 1 de enero de 2039 también afectará a los vehículos con etiqueta C.
  • La medida entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de la provincia, con aplicación de restricciones desde el 1 de enero de 2026, y un régimen sancionador que comenzará el 1 de julio de 2026.

En términos prácticos, esto significa que hasta finales de 2033 solo tendrán prohibido el acceso los turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas antes de enero de 2000 y los vehículos diésel anteriores a 2006, siempre que no cumplan los criterios de autorización, como ser vehículo de residente, de personas empadronadas en la zona, de movilidad reducida o histórico. Por tanto, el número de vehículos afectados hasta esa fecha será reducido.

  • Las sanciones por incumplimiento serán de 200 euros, reducibles a 100 por pronto pago, aplicándose desde el 1 de julio de 2026 tras una moratoria inicial de seis meses.
Foto: Néstor Robaina

“La implantación de las zonas bajas emisiones no se debe tomar solo como una obligación por parte de una normativa, ni siquiera como una medida de reducción de la contaminación, sino como una oportunidad para esta ciudad para iniciar el desarrollo de nuevos criterios de movilidad sostenible, de transporte público” ha señalado Serrano. En este sentido, ha expresado que no solo va dirigido a “reducir la contaminación y los problemas del medio ambiente sonoro, sino también para fomentar la movilidad sostenible, la recuperación del espacio público, para los peatones” y, del mismo modo “hacer una ciudad más verde, más sostenible, para pacificar el tráfico”. Por ello, el concejal considera que puede traer “muchas mejoras para la calidad de vida de los ciudadanos de esta ciudad”.

Asimismo, el concejal Héctor Serrano recordó que el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) vigente data de 2014 y señaló que el Ayuntamiento ya dispone de los pliegos para su actualización. Explicó que, gracias a la última modificación presupuestaria, se han habilitado 45.000 euros para redactar un nuevo PMUS y que la intención del equipo de Gobierno es que los trabajos puedan iniciarse dentro del primer semestre de 2026.

Serrano detalló además los objetivos que persigue la revisión del plan, entre ellos una transformación profunda del modelo de movilidad. El concejal explicó que la meta es que, para 2039, el uso del vehículo privado se reduzca hasta el 15 %, mientras que el 85 % de los desplazamientos en la ciudad se realicen a pie, en transporte público o en bicicleta.

Rafael Rodríguez (VOX) fue uno de los portavoces más críticos. Consideró que la ordenanza castiga a las personas con menos recursos al restringir la circulación de vehículos antiguos, mientras que coches de alta gama quedan exentos.

Foto: Néstor Robaina

“Es una ecología falsa y punitiva que castiga a los más humildes en beneficio de las élites”, criticó Rodríguez.

El concejal de Cuenca en Marcha, Pablo García, optó por la abstención responsable, destacando la importancia de la participación ciudadana y del proceso de alegaciones. Aunque ha manifestado que no comparten “el modelo de restricciones selectivas al tráfico” que plantea la norma ahora mismo puesto que defienden que “la forma más eficaz y más justa de reducir las emisiones pasa por potenciar una movilidad sostenible real, con un transporte público fuerte, con una movilidad multimodal, una transformación profunda del espacio urbano”.

Foto: Néstor Robaina

Por su parte, el concejal Juan Guadalajara Cardete (PP) alertó del riesgo legal derivado de la ausencia de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) actualizado, requisito clave según la Ley 7/2021 y el Real Decreto 1052/2022. Citó sentencias recientes en Ávila y Badajoz donde las ZBE fueron anuladas por carecer de PMUS.

Foto: Néstor Robaina

“Estamos aprobando una zona de bajas emisiones sin base legal suficiente” ha expresado Guadalajara. Si bien, a pesar de su descontento su grupo ha señalado que no se opondrán porque hacer podría en riesgo “una financiación esencial para nuestro transporte público”.

Serrano insistió en que la ZBE no es solo una obligación legal, sino una oportunidad para mejorar la ciudad:

“Los estudios demuestran que estas iniciativas aumentan hasta un 41 % la afluencia de peatones y el comercio minorista en muchas ciudades europeas”.

Rodríguez respondió con dureza, proponiendo incluso que la ZBE se limitara únicamente a calles peatonales, como ejemplo de lo que él considera una implementación “fake” de la ley:

“Elijan una calle peatonal de Cuenca y marquen ahí la zona de bajas emisiones, co,mo puede ser Carretería. No perjudicamos a los ciudadanos de Cuenca en cuanto a las famosas subvenciones para el transporte y, lógicamente, a efectos prácticos no va a haber ni multas ni sanciones y se va poder seguir circulando, porque es una zona de bajas emisiones”.

El debate concluyó con la intervención de los concejales de PSOE, PP y Cuenca en Marcha, resaltando que la ordenanza incluye mejoras técnicas, participación ciudadana y un seguimiento constante para adaptarse a las necesidades futuras de la ciudad. La ordenanza se aprobó con 11 votos a favor, 2 en contra y 11 abstenciones, asegurando la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones en Cuenca y marcando un nuevo rumbo en la política de movilidad sostenible de la ciudad.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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