Quieren rescatar uno de los espacios más emblemáticos de Tarancón: «Lleva muchísimos años en ruinas y nadie hace nada al respecto»

La propuesta exige intervenir cuanto antes en el antiguo Hospital Santa Emilia, conocido como el Hospitalillo

En pleno corazón de Tarancón se levanta un inmueble que mira al pasado con la serenidad de quien ha visto demasiado. Sus muros, ahora en silencio, fueron testigos de historias de vida y resistencia en tiempos especialmente duros para España. Hoy, erosionado por el abandono y la falta de cuidados, se enfrenta a un destino incierto.

Para evitarlo, una vecina de la localidad, Belén Martínez, ha decidido actuar. Desde hace más de cuatro semanas impulsa una petición en change.org que ya roza las 300 firmas, con la esperanza de que este lugar no desaparezca sin que se le dé una segunda oportunidad.

Se trata del antiguo Hospital Santa Emilia, conocido como el Hospitalillo.“Lleva muchísimos años en ruinas y nadie hace nada al respecto”, explica Belén a El Digital de Cuenca, que insiste en que no existe un motivo concreto que la haya empujado ahora, sino un cansancio acumulado. “Es un edificio emblemático de Tarancón y ya hemos perdido demasiados. No podemos permitirnos perder también este”.

Un edificio con historia (y personajes históricos)

El Hospital Santa Emilia fue uno de los seis centros sanitarios que Tarancón llegó a tener durante la Guerra Civil. “Está muy vinculado a aquel periodo, de 1936 a 1939. Tuvo mucha historia y fue uno de los pocos hospitales que quedan vivos, entre comillas”, explica.

Tras la guerra siguió funcionando como hospital y, más tarde, como residencia de mayores hasta principios de los años 90. Además en su petición explica que un gran número de personas de Tarancón han nacido allí o ha tenido familiares o conocidos que sí lo han hecho.

Foto: Cedida

La historia del edificio también está atravesada por personajes relevantes. Belén destaca la presencia de figuras como Ernest Hemingway, la enfermera afroamericana Salaria Kea, o el doctor Barsky, que ejerció allí durante la contienda. Incluso Nino Bravo fue atendido en el hospital tras su accidente de tráfico en la provincia de Cuenca. “Creo que la mayoría de la población desconoce todo esto. Y por eso insisto en que debe conservarse”.

Un edificio en ruinas y en manos de un patronato

El edificio pertenece a la Fundación Lozano, un patronato compuesto por empresas y cuyo titular forma parte del Ayuntamiento. A pesar de que el inmueble está incluido en el inventario del patrimonio histórico de Castilla-La Mancha —gracias al impulso de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica quien también realizó una recogida de firmas donde se llegaron a registrar entre 15.000 y 18.000—, su deterioro continúa.

Foto: Cedida

Está en ruina y abandono total”, afirma Belén. “La cubierta es lo principal, y si no se arregla, el edificio se vendrá abajo”. Lo último que se hizo, cuenta, fue un taller de empleo en 2019 o 2020: “Arreglaron alguna pared y pusieron maderas en puertas y ventanas. Pero nada más”. Aun así, es posible colarse por la parte trasera. Dentro ya no queda nada.

Los actos vandálicos han agravado la situación. “Es un edificio abierto y lo utilizan para vandalismo”.

Foto: Cedida

Una petición que avanza más lento de lo esperado

Pese a la importancia histórica y sentimental del Hospitalillo, la petición acumula por ahora unas 290 firmas. Martínez reconoce que esperaba mucho más: “Estamos hablando de un pueblo de 18.000 habitantes. Yo esperaba, por lo menos, unas 3.000 firmas”.

Suele compartir la petición cada semana, pero nota cierta desafección por lo que anima a la población a participar en la propuesta para intentar que se pierda un edificio con tanta historia.

Aun así, mantiene la esperanza —aunque moderada— de que la movilización crezca. “La esperanza es lo último que se pierde”, dice, aunque admite que “me cuesta creer que vayan a hacer algo”.

¿Qué futuro imagina Belén para el Hospitalillo?

El Ayuntamiento ha insinuado en algún momento la posibilidad de darle un uso sociosanitario, similar al que tuvo como residencia. Pero Belén teme que la intención real sea dejarlo caer para quedarse con el terreno: “Creo que al final lo que quieren es que se caiga y luego hacer lo que buenamente consideren con ese espacio”.

Foto: Cedida

Ella propone un enfoque distinto: “A mí me gustaría que fuera un museo o un espacio dedicado a la historia de Tarancón. Creo que es lo que se merece”.

Llamamiento a la ciudadanía y a las instituciones

Martínez lanza un mensaje claro: “Es la historia viva de Tarancón. Y lo poco que tenemos es una de las cosas que se deberían conservar”. Pide a los ciudadanos que firmen y compartan la petición, pero también conciencia: “No lo hago como cosa personal, sino para la ciudadanía”.

A las instituciones les exige acción: “Que se pongan manos a la obra. Lo primero, arreglar la cubierta”.

Qué significaría para ella verlo restaurado

Aunque asegura que no actúa por un interés personal, reconoce que, si el Hospitalillo se salvara, para ella sería “un logro” además de ser un motivo de orgullo.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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