La entidad pública Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha (IACLM) ha sacado a licitación las obras para ampliar la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Tarancón-Tajo, en la provincia de Cuenca, con un presupuesto base de 9.785.778,83 euros (IVA incluido) y un plazo total de 24 meses —21 de obra y 3 de puesta en marcha—, según el Pliego de Prescripciones Técnicas de la contratación.
La actuación responde al aumento sostenido de población y cargas en la red, que han situado a la planta cerca de su límite de tratamiento, con picos que superan su capacidad en momentos puntuales.
El proyecto prevé una nueva línea de tratamiento biológico de fangos activados (baja carga, tipo carrusel) y la reorganización integral de colectores y unidades de proceso. En la línea de agua se incluyen tanque de tormentas, doble desbaste, desarenado-desengrasado, balsa anaerobia, reactor biológico y decantación secundaria; en la línea de fangos, pozo y espesador, acondicionamiento químico, deshidratación y almacenamiento; además de instalaciones auxiliares como red de aireación, reactivos, desodorización (5.200 m³/h), y urbanización y cerramiento del recinto.
DISEÑADA PARA 25.000 HABITANTES
La ampliación está diseñada para 25.500 habitantes equivalentes y un volumen diario de 3.060 m³, con caudal punta biológico de 255 m³/h y máximo en pretratamiento de 637,5 m³/h. Los objetivos de vertido se alinean con la Directiva 91/271/CEE y el Plan Director regional, fijando límites de salida de DBO5 ≤ 25 mg/l, SS ≤ 35 mg/l, DQO ≤ 125 mg/l, NTK ≤ 15 mg/l y fósforo total ≤ 2 mg/l.
El valor estimado del contrato asciende a 8.087.420,52 euros (sin IVA). El desglose del presupuesto destaca los capítulos de EDAR (5.528.092,09 €) y red de colectores (911.977,07 €), junto a partidas de puesta en marcha, seguridad y salud, gestión de residuos, control de calidad y vigilancia ambiental. Con gastos generales y beneficio industrial, el total sin IVA alcanza los 8,09 millones, a los que se suma el 21% de IVA hasta el citado presupuesto base.
Durante los trabajos, la depuradora actual deberá mantenerse en servicio, minimizando interferencias mediante fases, desvíos y bypass definidos en la documentación técnica. Tras la puesta en marcha, la línea existente podrá quedar fuera de servicio, dado que la nueva instalación cubrirá los caudales actuales —hasta 2.400 m³/día— con holgura.
El pliego fija, además, un programa de control de calidad, planes de seguridad y salud, gestión de residuos y vigilancia ambiental, así como obligaciones de garantía: el adjudicatario deberá subsanar deficiencias detectadas en el periodo posterior a la recepción y aportar medios humanos cualificados para el seguimiento y formación del personal.
Con esta inversión, IACLM persigue asegurar el cumplimiento normativo de los vertidos y mejorar la calidad ambiental del arroyo de la Vega, receptor final de las aguas tratadas, reforzando la resiliencia del saneamiento de Tarancón ante su crecimiento urbano.