Vecinos de Cuenca piden soluciones de una vez: «Lleva más de un año acordonado con vallas sin que se haya hecho nada»

El Consistorio confirma que la empresa ya ha entregado los estudios técnicos y que el jefe de Mantenimiento revisará la documentación antes de iniciar una actuación integral en la zona

Los vecinos del barrio de Casablanca podrían ver por fin arregladas las escaleras que conectan la calle Alonso de Céspedes con la calle Priego, así como el muro adyacente, una zona que lleva más de un año acordonada sin que se haya actuado. Así lo confirmó el Ayuntamiento de Cuenca en el pleno municipal de octubre, celebrado ayer.

A pregunta de la portavoz de «Cuenca en Marcha», la concejala de Mantenimiento Urbano y teniente de alcalde, Saray Portillo, explicó que se encargó un informe geotécnico para determinar las causas del deterioro y las posibles soluciones, así como un estudio de la red de aguas y acometidas para evaluar si existen filtraciones que estén afectando al terreno.

Portillo indicó que la empresa responsable entregó la documentación la pasada semana, y que ahora el jefe del Servicio de Mantenimiento será quien revise los informes y proponga la intervención.
Sin embargo, reconoció que aún no hay fecha para el inicio de las obras, aunque sí avanzó que el proyecto incluirá una pantalla de micropilotes paralela al muro, la reparación de las escaleras, el arreglo del saneamiento y una actuación integral en toda la zona.

Vecinos en alerta por el riesgo de derrumbe

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Casablanca, Mari Carmen Checa, recuerda que el muro «lleva más de un año acordonado con vallas sin que se haya hecho nada«. En declaraciones a El Digital de Cuenca aseguraba que «el muro muestra un deterioro creciente en sus cimientos, con grietas que se abren día a día y con la caída continua de fragmentos de piedra que ponen a los vecinos en riesgo extremo«.

Checa advierte de que los residentes viven con miedo a que el muro se desplome, una situación especialmente preocupante por el tránsito diario de alumnos del colegio del barrio y usuarios del Centro de Mayores. «Desde noviembre de 2024 se pueden ver cómo caen piedras y trozos del muro. Si no se actúa pronto, puede haber una desgracia», lamenta.

La asociación vecinal reclama además una actuación inmediata en las escaleras de la Plaza Inocencio Rodríguez, la construcción de una rampa accesible y la reparación urgente de las escaleras de Alonso de Céspedes, con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los vecinos y usuarios del barrio.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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