Nuevo partidazo del REBI Cuenca en casa, donde ha sumado los seis puntos que lleva hasta la fecha, y donde, en esta ocasión, pasó como un rodillo por encima del Recoletas Atlético Valladolid.
Con Mosquera casi recuperado y la llegada de Pedro Matos, a Cuenca ya casi le sirve para ganar con facilidad, o al menos, esa fue la sensación que dio ante un gran equipo como es el de Pucela, quien llegaba a Cuenca con siete puntos en su buchaca.

Tonicher y Tavares
Y eso que el inicio fue para los de David Pisonero, quienes comenzaron a plantera una gran defensa comandada por Gedo y las paradas de César Pérez. Hasta cinco minuto tardaron los conquenses en anotar su primer gol con 0-2 en el marcador. Aunque ya había dado síntomas Tonicher que no iba a ser fácil llevar el balón a su red. También había marcado territorio Tavares, quien se ha puesto la chapa de sheriff de la ciudad.

Por lo que no tardaba en llegar la remontada, a ritmo de latigazos del propio Tavares y las penetraciones de Toth y Fede Pizarro, quien actuaba por momentos de central para poner orden y control al choque.
Disfrutaban y hacían contagiarse a la grada los de casa, que pese a las bajas decidieron demostrar cómo se juega al balonmano con una primera línea casi justa y con solo un pivote. Ponían tierra de por medio con el 9-5 del propio Tavares en el 16′ y Pisonero decidía dejar la tarjeta verde en la mesa. El REBI estaba desatado y quería poner control en los suyos. Algo que de alguna manera conseguía al ponerse a dos en el marcador. Pero eso fue lo más cerca que estuvieron lo suyos de los de casa, quienes apretaron para irse de cuatro al descanso con el 15-11. Podrían haber sido de alguno más, pero no acertaron en el último ataque y lo aprovechó Camino para dejar a los suyos con esa diferencia.
Segunda parte
Salió con una marcha más el REBI en la segunda mitad, no quería sorpresas y Tonicher se disfrazó de Superman, a veces se le veía incluso la capa entre parada y parada hasta llegar al 40%, y eso no lo desperdiciaba el equipo conquense para poner un 5-0 de parcial y el 20-11 de Nacho Pizarro, que voló para poner esa diferencia en el minuto 36.

A los de Valladolid se les estaba atragantando el partido, y casi pedían la bandera blanca en ese momento, pero Cuenca no tenía piedad ni quería confianzas en un encuentro que se sabía suyo.
Con defensa 5:1 y con cambios en la portería lo seguía intentando el Valladolid, pero Fede decidió poner los tempos al choque y llevar a los suyos a la máxima de más 11 con el 27-16 del propio Nacho Pizarro en el 49′.
Quedaban 11 minutos y la grada vibraba con los suyos, viendo cómo no se dejaban llevar pese a la diferencia, la cual terminó siendo de ocho tras los últimos goles de Herrero desde la zona exterior.

Con 31-23 terminaba el partido y llega el parón, les vendrá bien para descansar tras tanto ajetreo a los de Cuenca, que esperan comenzar a recuperar jugadores a la vuelta y seguir con esta dinámica. De momento, este equipo enamora, y de no ser así, ten seguro que terminará venciendo a tu corazón.
Ficha técnica
31. REBI BM. Cuenca (15+16): Pedro Tonicher (p); Manuel Lima (1), Nacho Pizarro (3), Alfonso Mendes (4), Fede Pizarro (3), Gándara (5), Tavares (8, 3p), siete inicial, Dani Arguillas (p, 1), Mosquera (1), Toth (5), Jaime Colmena, David Notario y Pedro Matos.
23. Recoletas Atl. Valladolid (11+12): César Pérez (p); Karapalevski, Alex Diaz (2, 1p), Jorge Serrano (3), Pablo Herrero (4), Ribeiro, José Toledo, siete inicial, Juan Bar (p), Gedo Abdelazize (3), Tao Gey-Emparan (4p), Miguel Camino (2), Jozinovic (4) y Guilherme Cabral (1).
Árbitros: Jesús y Jorge Escudero Santiuste. Por parte local, excluyeron a Toth, Manuel Lima, Fede Pizarro y Tavares. Por parte visitante, mostraron tarjeta roja directa a Guilherme Cabral (minuto 59) y excluyeron a Ribeiro, Pablo Herrero, Gedo Abdelazize, Miguel Camino y Jorge Serrano.
Marcador cada cinco minutos: 0-2, 3-4, 7-5, 10-8, 12-10, 15-11, descanso, 19-11, 21-12, 22-14, 27-16, 28-19 y 31-23.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 7ª jornada de la liga Nexus Energía Asobal, disputado en el polideportivo El Sargal ante unos 1.300 espectadores.