«En mis 67 años nunca la había visto abierta, e incluso personas mayores que yo aseguran que jamás se ha visto así». Así describe Paco Arcas, presidente de la Hermandad de la Virgen de Riánsares, la emoción que ha supuesto ver restaurada la Puerta del Sol de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Tarancón.
Durante años, la puerta situada en la fachada sur —la que más horas de sol recibe— ha permanecido cerrada y deteriorada, víctima del paso del tiempo y de la exposición constante a la intemperie. Hoy, gracias al impulso de la Diputación Provincial de Cuenca y al apoyo del Ayuntamiento de Tarancón, luce completamente recuperada tras una intervención valorada en 25.000 euros.

Un proyecto impulsado desde la devoción y el compromiso
La iniciativa partió de un pequeño grupo de taranconeros comprometidos con su patrimonio: el historiador Félix Montoya, el presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, Víctor Domínguez, y el propio Arcas. «Nos propusimos arreglar la puerta mediante una subvención que solicitamos a la Diputación, con la idea de poder abrirla en un futuro», explica.
Los trabajos fueron realizados por la misma empresa que ya restauró la Puerta del Cierzo —la que se utiliza en las procesiones de Semana Santa—. Sin embargo, el proceso se retrasó debido a otros encargos de los restauradores, que se encontraban trabajando en la Catedral de León. «Nuestra idea era tenerla montada el 15 de agosto, pero por distintas circunstancias ha tenido que ser en octubre», añade Arcas.

Una joya de 1654
La Puerta del Sol, la más sencilla de las que componen la iglesia —declarada Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2002—, se abre bajo un arco de medio punto flanqueado por pilastras planas y coronado por un frontón triangular. Se accede a ella por una escalera doble y su superficie de madera está decorada con 490 clavos y un tirador labrado.
Durante una restauración anterior se halló en su interior un documento fechado en 1654, que revelaba el nombre del autor y los detalles del montaje original. En esta nueva intervención, los trabajos han incluido la limpieza de la superficie, la desinsectación, la consolidación del soporte, el sellado de pequeñas fisuras y uniones y la aplicación de cuatro imprimaciones protectoras para garantizar su conservación durante muchos años.
Según los técnicos, se ha podido conservar el 70% de la madera original, un resultado excelente teniendo en cuenta su exposición constante al sol.

«Queremos abrirla al público en verano»
Con la puerta ya colocada, el siguiente paso será restaurar el cancel interior, para lo que la Hermandad solicitará de nuevo la colaboración de la Diputación. La intención es que la Puerta del Sol pueda abrirse al público, sobre todo en verano, cuando se celebran las novenas y la parroquia recibe una gran afluencia de fieles.
«También se podrá utilizar para la entrada y salida de los feligreses en los oficios. Ese era el objetivo de arreglarla», comenta Arcas con orgullo. «Las puertas han quedado muy bien y dan otro señorío a la parroquia. Como vecino y presidente de la Hermandad de la Virgen de Riánsares, quiero dar las gracias a la Diputación por ayudar a conservar el patrimonio de Tarancón, que es también el patrimonio de todos», concluye.
La recuperación de la Puerta del Sol se suma a las actuaciones de conservación que en los últimos años se vienen realizando en la parroquia, con el objetivo de preservar el valioso patrimonio histórico y artístico de Tarancón. Este tipo de intervenciones contribuyen a mantener viva la identidad local y a poner en valor el legado de generaciones pasadas.