La agrupación local de la España Vaciada en Enguídanos, integrada en el movimiento ciudadano Cuenca Ahora, ha denunciado públicamente la «parálisis institucional» que sufre el Ayuntamiento de esta localidad, que acumula más de cuatro meses sin celebrar pleno municipal, con lo que incumple el acuerdo plenario del 10 de noviembre de 2023 que fijaba la celebración de pleno ordinario cada tres meses.
Dicho acuerdo, aprobado por seis de los siete concejales del Consistorio, establecía que los plenos se celebrarían cada tres meses en viernes, en cumplimiento también de lo dispuesto en la Ley 7/1985 Reguladora de las Bases del Régimen Local, que obliga a los municipios de menos de 5.000 habitantes a celebrar al menos un pleno ordinario trimestral, ha indicado la mencionada agrupación local en un comunicado.
Sin embargo, ha precisado que el último pleno municipal tuvo lugar el pasado 30 de mayo, por lo que se acumula «más de un trimestre de inactividad política, vulnerando tanto el acuerdo de la corporación como la propia legislación estatal».
Asimismo, ha lamentado que uno de los principales aspectos que no se ha podido debatir debido a la ausencia de sesiones plenarias es la modificación de uso público del paraje de las Chorreras del Cabriel, realizada por la Consejería de Desarrollo Sostenible tras la dana de 2024, que provocó riesgo de desprendimientos.
«Desde entonces, el baño y el acceso al cauce permanecen restringidos», lo que afecta «gravemente» a la actividad turística y económica de Enguídanos, ha asegurado este movimiento ciudadano, que también ha denunciado que el Ayuntamiento lleva dos años sin ejecutar la construcción de una pasarela -con un presupuesto disponible de 100.000 euros- que habría permitido recuperar el acceso al paraje con seguridad.
Además, ha afirmado que la falta de actividad plenaria ha impedido responder a la Confederación Hidrográfica del Júcar antes de la fecha límite para justificar la actuación, que es el 29 de octubre, una situación que «podría poner en riesgo la subvención y obligar al municipio a devolver los fondos si no se justifica su uso».
«El pueblo está parado por falta de gestión. Los plenos son el espacio donde se aprueban soluciones y si no se celebran, el Ayuntamiento deja de existir como órgano activo», ha continuado la agrupación, que ha agregado que esta situación se suma a la «paralización institucional» que sufren numerosos pueblos de la serranía.
A su juicio, «no es solo desidia, es una forma de condenar al medio rural al abandono», por lo que este movimiento ciudadano ha exigido a las administraciones implicadas «que garanticen el funcionamiento institucional mínimo que permita a los municipios gestionar sus recursos, mantener sus servicios y asegurar el futuro de su población».