El CD Quintanar del Rey se prepara para vivir otra noche grande. El conjunto quintanareño volverá a disfrutar de la magia de la Copa del Rey, un torneo que en los últimos años ha dejado recuerdos imborrables en estadio San Marcos. En 2020 fue el Sporting de Gijón el que visitó el pequeño estadio conquense, equipo de Segunda División, y en 2022 lo hizo el Girona, de Primera División. Ahora, el reto llega en forma de cruce frente a la UD Ibiza, que se disputará el miércoles 29 de octubre a las 21:00 horas, justo en el horario que deseaba el club.
Aunque la fecha se confirmó el pasado viernes, el presidente del Quintanar del Rey, Pedro Navarro, asegura que la noticia se recibió con tranquilidad y satisfacción:
“Era lo que queríamos. Así el equipo tendrá el descanso suficiente entre la jornada de liga y el partido de Copa, que será exigente y en el que se va a dar el cien por cien”, asegura en una entrevista con El Digital de Cuenca.
El calendario ha querido que el regreso del Quintanar al torneo del KO coincida con un momento de crecimiento institucional. En apenas unos años, el club ha pasado de asentarse en Tercera División a competir en Segunda Federación, un salto que Navarro considera fruto del trabajo y la constancia:
“Es un mérito de todas las directivas que han pasado. No es fácil mantenerse tanto años en Tercera División arriba tantos años y pelear por los play offs de ascenso. Para un pueblo de ocho mil habitantes, que sea reconocido en toda Castilla la Mancha, estar en Segunda Federación y jugar la Copa del Rey es muy satisfactorio como presidente, directiva y por nuestro pueblo que se lo merece”.
El dirigente, que afronta su cuarto año como presidente tras tres anteriores en la directiva, reconoce que el club vive una de sus etapas más dulces:
“Yo creo que estos últimos seis o siete años ha evolucionado de una manera muy grande. Hemos crecido mucho como estructura y nos hemos profesionalizado. Entrenamos por las mañanas, tenemos un gimnasio propio, GPS para el seguimiento físico y que creo que viene muy bien para poder competir, sobre todo, en la actualidad del fútbol que creo que ha cambiado tanto que te adaptas o mueres”.
Un debut exigente en Segunda Federación
El estreno en la nueva categoría, eso sí, no está siendo sencillo. Con una victoria, un empate y cuatro derrotas, el Quintanar del Rey se sitúa ahora mismo como último en la tabla, aunque Navarro prefiere quedarse con las sensaciones:
“Es una categoría nueva para nosotros y muy difícil, sobre todo, por el grupo en el que estamos, pero estamos tranquilos. El equipo compite bien y ha merecido más en varios partidos, creo que merece más de lo que se está viendo en pantalla. Son pequeños detalles los que están marcando los resultados. Cuando llegue el gol, la dinámica cambiará y creo que el equipo va a dar la cara”.

En cuanto a los objetivos marcados para la temporada, Navarro, lo tiene claro: “mantener la categoría, asentarnos en ella y trabajar para intentar perdurar varios años puesto que es donde siempre hemos querido estar desde hace unos años”.
“La UD Ibiza tiene una estructura muy profesional, pero el San Marcos es un campo duro”
Mientras tanto, la ilusión por la Copa crece día a día. El presidente espera “un ambiente muy bueno” el próximo 29 de octubre y desde aquí pide el apoyo de su afición para esta cita tan importante:
“La UD Ibiza es un equipo con una estructura muy profesional. Está en Primera RFEF pero podría estar más arriba. Necesitamos del apoyo de nuestros aficionados porque va a ser un partido complicado, pero también el San Marcos es un campo duro y creo que el equipo va a competir y ojalá y podamos pasar de ronda”.

El cuadro ibicenco ya sabe lo que es visitar Cuenca. El año pasado se enfrentaron a la UB Conquense en un partido que se llevaron los locales y les dio la oportunidad de enfrentarse a una Real Sociedad que pusieron contra las cuerdas a pesar de perder en el marcador:
“No será la primera vez que puedan perder aquí, el año pasado fue contra el Conquense y este año esperamos que sea contra el Quintanar del Rey”, desea el presidente del club.
Si el Quintanar del Rey consigue eliminar al Ibiza, las opciones de enfrentarse a un equipo de Primera División en la siguiente ronda son muy altas, algo que alimenta la ilusión en el vestuario y en el pueblo. Aun así, Navarro, prefiere mantener los pies en el suelo:
“Nosotros seguimos el lema de ‘partido a partido’. No queremos desviar la atención de la liga, porque antes de la Copa tenemos encuentros importantes frente al Elche y el Orihuela”, advierte el presidente, que no esconde su deseo de vivir otra noche histórica en San Marcos. “Ojalá podamos pasar y recibir a un Primera División aquí en casa”.
Y aunque los sueños están permitidos, Navarro lo tiene claro cuando se le pregunta por el rival ideal:
“Al final todos queremos al Barcelona, al Real Madrid o al Atlético de Madrid, que son los equipos punteros de España. Pero cualquier equipo de Primera División que venga a San Marcos será bienvenido. Para nosotros ya sería un premio, sería bienvenido e intentar ganarles o al menos plantarles cara”.
La magia de la Copa del Rey se multiplica en escenarios como el de San Marcos. Para Pedro Navarro, el formato actual del torneo —a partido único y en el campo del equipo de menor categoría— ha devuelto la esencia al fútbol:
“El fútbol modesto tiene sus necesidades, sobre todo económicas, pero también merece su visibilidad. La Copa nos da esa oportunidad y para nosotros es una satisfacción que clubes como Quintanar del Rey o incluso otros clubes de poblaciones más pequeñas estén ahí en estos campeonatos. Ojalá que dure muchos años”.

Esa emoción de todo o nada, en 90 o 120 minutos, es lo que convierte el torneo en un escaparate y, a la vez, en una fiesta. Y San Marcos, fiel a su fama, quiere volver a ser un campo incómodo para cualquier rival:
“Todo el mundo que viene sabe que aquí no es fácil jugar porque tenemos una afición, que para mí es la mejor del mundo, y todo ello hace que sea un partido complicado y que cuesta ganar”.
El estadio San Marcos, listo para otra gran cita
El estadio San Marcos volverá a vestirse de gala. El club calcula un aforo cercano a las 1.400 personas, aunque el estadio puede acoger unos 2.200 espectadores sentados. De momento no se instalarán gradas supletorias:
“El coste es alto y duplicaría el precio de las entradas, a priori la idea es no hacerlo. Si pasamos de ronda y nos toca un Primera División, entonces lo valoraremos”.

El campo, que en 2022 tuvo que realizar mejoras para recibir al Girona, está completamente preparado. Solo será necesario reforzar la iluminación:
“Ya hemos contratado una empresa, a través del Ayuntamiento, para cumplir con los requisitos de la Federación. El resto está subsanado y preparado”, asegura el presidente.
Entradas y ambiente
Las entradas salieron a la venta esta semana, tanto en taquilla como a través de la web del club. Los precios serán de 25 euros para no socios y 15 euros para socios, un gesto que Navarro considera de justicia:
“El socio es quien sostiene al club durante todo el año, y hay que tener detalles con ellos. No hay límite de compra, salvo en la grada principal, que estará reservada para los socios”.
Aunque aún falta más de dos semanas para el encuentro, el ambiente en el pueblo ya empieza a respirarse:
“La gente está contenta. Quintanar del Rey hoy en día está muy volcado con el fútbol, saben del trabajo que lleva esto y bueno pues creo que es un premio para todos. Que venga un club como el Ibiza, con los recuerdos de haber jugado contra el Sporting de Gijón y el Girona, pues muy contentos”.

El presidente todavía recuerda con nitidez aquellas noches mágicas en las que el Quintanar del Rey rozó la gesta. En 2022, el Girona, entonces en Primera División, sufrió de lo lindo para imponerse en San Marcos, y en 2020 se enfrentaron contra el Sporting de Gijón.

“Tuvimos nuestras ocasiones. Me acuerdo del palo en la segunda parte, incluso contra el Sporting, podríamos habernos ido ganando. Pero el fútbol es así. Las categorías están por algo y los futbolistas están donde están por algo. Si la pelota no entra, no entra, y hay que aceptarlo”, reflexiona Navarro con la serenidad que da la experiencia.
Más que fútbol
La cita copera no solo será una fiesta deportiva, sino también un revulsivo económico y social. Navarro subraya el impacto que tiene para Quintanar del Rey recibir un partido así:
“Es un impulso importante, no solo para el club, también para el comercio local. La gente sale a comer, a cenar… creo que el pueblo va a vivir una fiesta. A nivel de club, la Copa del Rey nos da ese respiro que los clubes modestos necesitamos teniendo en cuenta como estamos con subvenciones que, aunque entran, lo hacen tarde y tenemos que hacer filigranas para poder sostener esto”.

Y como colofón, el presidente lanza un mensaje claro a la afición:
“Gracias por estar siempre. Que no decaiga el apoyo, porque sin ellos nada de esto sería posible. Espero ver un San Marcos pletórico en Copa del Rey, seguir viéndolo como mínimo igual en liga que apuesten por el deporte. El deporte es cultura, son valores, creo que hay que apoyarlo porque creo que es más que necesario”.