La vecina de Mota del Cuervo que desafió los pronósticos médicos y convirtió la lucha por la vida de su hijo en un libro de esperanza

Tras un diagnóstico casi incompatible con la vida, convirtió su experiencia en herramientas de amor, humor y resiliencia para inspirar a otros padres

Hace casi una década, la vida de María Luz Castellano dio un vuelco. En la semana 20 de embarazo de su segundo hijo, Mauro, los médicos le comunicaron una noticia devastadora. El pequeño tenía una condición grave en uno de sus órganos vitales. Ante ella se le presentó una de las decisiones más difíciles que te pueden tocar, tener o no a ese niño que viene en camino.

“Se te pasan mil cosas por la cabeza”, recuerda en una entrevista con El Digital de Cuenca. “Pensar en que me lo van a cortar en trocitos me daba eso más miedo que llegar a tenerlo. Pero una amiga me dijo algo que lo cambió todo: al chico no le va a pasar nada. Y eso era justo lo que necesitaba escuchar”.

Aquel gesto de confianza fue la semilla de una decisión que marcaría su vida: seguir adelante. “Abortar en el fondo de mi corazón no estaba”, a pesar de que todas las personas de su alrededor le transmitían sus miedos ante esta situación. Una de estas personas precisamente era su marido, a quien deja claro que no le culpa porque es humano y cuando le comunicó la decisión de tenerlo, la apoyó desde el principio.

“Siempre fue todo con mucho respeto, pero me daba miedo abortar porque como la sensación de que moría alguien de nuevo en mi familia. Era algo que no quería volver a pasar”, explica Castellano.

Desde muy niña, María Luz convivió con la enfermedad mental y la muerte en su familia paterna. “Desde mis seis años de edad mi padre empieza con depresión y de ahí pasa al trastorno bipolar, suicidios de mis tíos… como que siempre he convivido con la muerte”, cuenta.

Por eso, cuando en la semana 20 de embarazo los médicos le dijeron que el feto presentaba una malformación “casi incompatible con la vida”, su reacción fue inmediata: “Otra vez la muerte, la oscuridad… no puede ser”. Ella misma lo resume así: “Yo no critico a la mujer que no se ve capaz de afrontar estas cosas, porque cada uno sabe de su vida y sus circunstancias, y siempre con respeto. Pero en mi caso, no era partidaria, ya lo había vivido varias veces”.

A partir de ahí, comenzó entonces su Camino en Presente, una etapa de búsqueda y aprendizaje en la que María Luz decidió mirar más allá del miedo. Aprendió sobre herramientas emocionales, mentales y espirituales, sobre energía, pensamiento positivo y sanación interior. “Soy una persona, creo que más que creyente, como muy espiritual. Y confiando en que hay algo ahí arriba muy grande, pues que si me lo mandaba era por algo”.

Foto: Cedida

Antes incluso de saber que estaba embarazada, María Luz recuerda un episodio que aún hoy le pone la piel de gallina. Su hija Elena, que entonces tenía apenas dos años y medio, solía llevarla hasta su habitación para señalar las cortinas y decirle: “Mamá, hay un bebé en tus cortinas. Tiene el pelo amarillo.”
“Yo me cagaba de miedo, claro, pensaba: ‘¿qué dice esta criatura?’”.

El tiempo pasó y aquel comentario infantil quedó en el aire, hasta que María Luz descubrió que esperaba un hijo.
“Entonces me acordé. Le pregunté a Elena si ya no veía al bebé de las cortinas, y me contestó: ‘qué tonta, mamá, si ahora está en tu tripa’.
El bebé, Mauro, nació rubio, “con el pelo amarillo, tal y como ella lo había descrito”.

Su hijo, Mauro, nació y, pese a las operaciones y los meses de hospital, hoy lleva una vida completamente normal. “No ha sufrido ninguna de las cosas que me dijeron, porque yo también pensé que, aunque los números están ahí, ¿por qué no puede ser él el que marque la diferencia?”, explica. A través de ese “agradecimiento” por lo sucedido quiere tratar de ayudar a mucha gente en la misma situación.

Con nueve años, el joven empieza a ser consciente de la situación que relata su madre: “Él dice: ‘en ese libro se habla de mi vida’”, cuenta María Luz.

En su casa comenta que este tema no es tabú. María Luz siempre ha querido que su hijo crezca con naturalidad y orgullo, sin sentir que su condición lo define. “Cuando mi madre dice: ‘yo los quiero a todos, pero a este…’, yo le contesto: ‘este es igual que los otros’. No quiero ni que se sienta inferior ni que se aproveche”, explica.

Con la serenidad de quien ha reflexionado mucho sobre ello, añade una comparación que resume su filosofía:
“Un mono no puede nadar debajo del agua y un pez no puede trepar un árbol. Cada uno tiene sus capacidades. No se trata de resaltar la condición, sino de descubrir las múltiples capacidades que sí tenemos. Todos las tenemos”.

Para ella, la cardiopatía de Mauro no es una carga, sino una parte más de su historia familiar, integrada con amor, humor y una enorme fe en la vida.

Foto: Cedida

De esa experiencia nació su libro “Condición o Bendición: Camino en Presente”, publicado en febrero de 2025. Una obra que combina testimonio, reflexión y práctica vital. “Porque todos tenemos “condiciones”: situaciones difíciles, diagnósticos, miedos, pérdidas… no nos hacemos responsables, sino que siempre estamos buscando o echando balones fuera buscando el culpable.

Yo me hice responsable de mi parte, entendí a través de la biodescodificación que el corazón era un órgano que me venía a hablar de la falta de amor que había en mi linaje, en mis ancestros, y tomé las riendas haciendo mi trabajo de sanación”, explica la autora. Todo ello en parte gracias a la programación neurolingüística, en la que a través de hablarse mejor a uno mismo en realidad “estamos hablando nuestras células y nuestras células cambian su comportamiento”, según Castellano.

En sus páginas, María Luz comparte las herramientas que la ayudaron en esos momentos como la gratitud, dar gracias cada día “por estar vivos”, el humor y la valentía, que viene de su padre. “Como decía nuestro Quijote: Valiente es aquel que confía en su ánimo antes que en su suerte”.

A pesar de la tensión y la preocupación que rodeaban la historia de Mauro, María Luz encontró espacio para el humor, una herramienta que considera esencial para sobrellevar los miedos. Cuenta que al llegar a su tía, la hermana de su madre, que estaba embarazada: “Le digo: ‘Pili, el chico tiene esto’. Y justo coincidió que ese domingo habíamos estado en el bautizo de mi sobrino. Ella, muy auténtica y natural, me dice: ‘Hija mía, pero si de lo que comimos en el bautizo no ha sido, los chorizos estaban buenos’. Y yo pensé: menos mal que de los chorizos no fue”, recuerda entre risas.

La escritora señala que hizo el libro pensando, en esas madres que como ella se pueden haber encontrado en la situación de tener que elegir si abortan o no y, al margen de las personas embarazadas, para enfrentarte a las decisiones complicadas de la vida: “no quedarte en el blanco o en el negro, sino abrirte a las infinitas posibilidades y a los matices que puede haber”.

Su historia ha tocado el corazón de muchas familias y lectores. Lo que comenzó como un proceso personal se convirtió en una fuente de inspiración colectiva: talleres, charlas, presentaciones en España y México, y un mensaje universal de esperanza.

Y este septiembre, ese mensaje fue reconocido con el Galardón de las Letras a la Literatura que Sana, otorgado por los XXX Galardones Grupo Vaguada en Madrid.

Foto: GRUPO VAGUADA PRENSA

“Estoy súper agradecida. Para mí supone que tome una buena decisión a la hora de tener a Mauro, que puede ayudar a mucha gente y bueno pues al final es un reconocimiento, también es una sanación a todo el trabajo que yo llevo haciendo en positivo y que ha merecido la alegría hacerlo. Lo volvería a hacer millones de veces, todas las veces que se me presentara. De hecho, ahora creo que si antes era valiente, ahora soy mucho más”, explica.

Desde Mota del Cuervo, su tierra cervantina, María Luz Castellano continúa sembrando luz con cada palabra. Porque su historia, más que un relato de superación, es una invitación a creer que toda condición puede ser, si se mira con el corazón, una bendición.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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