La ópera conquista la Plaza Mayor de Cuenca con La Carroza del Real

El espectáculo itinerante del Teatro Real de Madrid llena de música, emoción y público el corazón del casco antiguo en una tarde mágica de otoño

La Plaza Mayor de Cuenca vivió este sábado 11 de octubre, desde las 18:30 horas, una de esas tardes que quedan en la memoria colectiva. La Carroza del Real, el proyecto itinerante del Teatro Real de Madrid, llevó la ópera al corazón de la ciudad con un espectáculo que transformó el espacio urbano en un gran escenario al aire libre, bajo el cielo del casco antiguo y ante miles de personas.

El público llenó por completo la Plaza Mayor y las calles adyacentes, con un millar de sillas formando un improvisado patio de butacas que se extendía hasta las escaleras de la Catedral. Durante setenta minutos, las voces, la música y la emoción fueron las únicas protagonistas.

El acceso en coche estuvo cortado desde el aparcamiento de San Felipe Neri, y tampoco se podía acceder desde el barrio del Castillo, donde un camión de bomberos impedía la entrada por la bajada de la calle de San Pedro. Todo el entorno quedó reservado para la celebración cultural, que convirtió la tarde en una auténtica fiesta de la lírica.

El programa ofreció un viaje por algunos de los grandes nombres de la historia de la ópera: Liszt, Puccini, Donizetti, Saint-Saëns, Verdi, Mozart, Bizet, Delibes, Moreno Torroba y Sorozábal. Sobre el escenario, las voces de Rosa Gomariz (soprano), Yasmin Forastiero (mezzosoprano), Pablo Martínez (tenor) y Enrique Torres (barítono) llenaron de fuerza y belleza cada rincón de la plaza, acompañadas por los textos de Alejandra Acuña.

Las arias más conocidas —«Quando me’n vo» de La Bohème«Una furtiva lagrima» de L’elisir d’amore o el célebre brindis «Libiamo ne’ lieti calici» de La Traviata fueron seguidas con atención y entusiasmo por un público que respondió con largos aplausos. El final, con el brindis verdiano, levantó a buena parte de los asistentes, que despidieron en pie la actuación con una ovación unánime.

Entre las autoridades presentes se encontraban el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, acompañado de varios concejales de su grupo, y la delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca, María Ángeles López.

Fue una tarde distinta, luminosa y musical, en la que Cuenca volvió a demostrar que su patrimonio no solo se contempla, sino que también se escucha. La ópera conquistó la Plaza Mayor y, por unas horas, hizo vibrar de emoción a toda la ciudad.

/Fotos: Nestor Robaina/

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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